Ansiedad al dejar de fumar

Ansiedad al dejar de fumar. Nunca ha sido ni será tarea fácil abandonar un vicio, las dificultades físicas en cuanto a la respuesta propia del organismo son una fase dura del problema, a estos cambios se suman ciertos traumas psicológicos que no le permiten al paciente avanzar en paz para su curación definitiva. Sin embargo, los estudios demuestran claramente que el hábito de fumar hace mucho daño y no solo a los fumadores, sino a toda la familia, no solo por verle en un vicio, desde el punto de vista del organismo todos alrededor de un fumador se ven afectados también.

Las campañas para dejar de fumar siempre han girado alrededor de la familia, se usan incluso las fotos de los niños de la casa adheridas a las cajetillas compradas por el fumador, en otra fase se han usado imágenes de pulmones destrozados por el cigarrillo, de personas gravemente enfermas hablando por conductos especiales… pero hoy día los fumadores conocen bien las consecuencias, últimamente son más víctimas del temor a la Ansiedad al dejar de fumar que experimentarán por la abstinencia y ello se convierte en un poderoso factor para atarlos al vicio.

Al dejar de fumar, apenas pasan días (a veces horas, según la costumbre, la intensidad del vicio de la persona), el  ex fumador pasa por un verdadero viacrucis donde se pueden presentar algunos problemas físicos ya conocidos y otros que ya dependerán de cada organismo, del mismo modo, a nivel mental/psicológico también es relativamente común que el paciente se sienta muy perturbado y con ello aparece los  síntomas de la ansiedad al dejar de fumar.

¿Por qué se produce la ansiedad al dejar de fumar?

¿Por qué se produce la ansiedad al dejar de fumar?
¿Por qué se produce la ansiedad al dejar de fumar?

La ansiedad al dejar de fumar , se produce en sectores de nuestro cerebro. Cuando un fumador aspira el humo de su cigarrillo, en realidad está enviando, de manera express, una poderosa carga de nicotina a su cerebro. Esta es una droga adictiva, por ello el cerebro le hace sentir una sensación de placer o alivio al momento de fumarse un cigarrillo. Para las personas en el exterior no es más que humo, pero el cerebro le deja claro que es algo que “realmente” le alivia, que lo necesita, es un estado de ansiedad real.

La nicotina logra activar los denominados centros de placer del cerebro, por ello es necesario entender que para el fumador, la sensación al llegar la nicotina a su cerebro (lo cual ocurre en muy pocos segundos), se produce una sensación parecida a tomar líquido frío cuando se tiene mucha sed. ¿Alguna vez ha llegado a su casa sediento y tomado un vaso de agua fría? Eso mismo siente un fumador, solo podremos comprendedlo cuando dejamos de pensar en la tos que nos cause a los no fumadores y pensar en una sensación de placer. Así lo siente el fumador.

Aparte de esa sensación real al momento de sentir la droga adictiva por el consumo de cigarrillos, el cerebro también hace su trabajo ligando lo que hacemos en medio de nuestra rutina y creando luego una necesidad de cualquier elemento que falte en dicha rutina. Así, si el fumador diariamente fuma el cigarrillo mientras lee el diario, al momento de dejar el cigarrillo y sentarse a leer el diario, el cerebro envía señales de que “falta algo”, Es cuando empieza  la ansiedad al dejar de fumar

Estrés y ansiedad por el cigarrillo

No es para nada extraño conocer casos en que dos elementos muy ligados, como lo son el estrés y ansiedad, se unan en este caso por el motivo físico de esa ansiedad al dejar de fumar . Algunos fumadores de hecho llegan a desarrollar la adicción al cigarrillo a través de largas jornadas de trabajo donde, primero para despejarse, luego como una necesidad, terminan requiriendo un cigarrillo para sobrellevar la jornada.

El gran peligro en este detalle es que luego el cerebro termina relacionando el estrés, por cualquier causa, con el cigarrillo. Así, una pelea en pareja, alguna discusión con la vendedora en la caja del supermercado, deudas pendientes o alguna reparación que de pronto se vuelve urgente en la casa, requerirá, porque así lo ordenará su cerebro, el consumo de nicotina.

La ansiedad al dejar de fumar no es eterna

Exactamente del mismo modo que funcionan las expresiones más intensas de ansiedad, los ataques de pánico o crisis de ansiedad, los momentos más duros que pasa una persona con ansiedad al dejar de fumar serán intensos pero intermitentes, no será como pasar horas adolorido o desesperado, eso sí, los primeros días la frecuencia será un problema, no son cinco minutos al día, serán con seguridad cinco minutos varias veces al día en los que tenga que enfrentar esa necesidad creada por la droga adictiva.

Del mismo modo que al fumar la ansiedad pasa apenas el cerebro siente la nicotina, así mismo pasarán pocos minutos hasta que el cerebro deje de pedirlo con desesperación, por eso hay que entender que, aunque ansiedad al dejar de fumar no será eterna, toca luchar contra ella del mismo modo intermitente en que se presente. Esta es una de las razones por la que pocas personas usan ahora el parche de nicotina, es como consumir muy bajas dosis todo el día hasta ir reduciéndolo, pero el cerebro cuando pide con intensidad, lo hace con o sin los parches.

Como luchar contra la ansiedad al dejar de fumar

Como luchar contra la ansiedad al dejar de fumar
Como luchar contra la ansiedad al dejar de fumar

En primer lugar, al dejar un vicio, al igual que al proponerte cualquier meta importante, hay que darle la importancia y el peso que merece, no mirarlo como algo a ratos ni nada de lo que saldrás rápidamente, desde el comienzo hay que plantearse el asunto como una lucha y sobre todo, una lucha por tu vida, de manera física en cuanto al tema médico, pero también por tu vida al lado de tu familia, en cuanto a calidad de vida, de ahí la importancia de la atención psicológica.

Aunque no es cosa fácil, también es clave mirar la ansiedad como un síntoma y no como el grueso del problema, no solo porque la abstinencia al dejar de fumar tiene muchas otras manifestaciones, sino porque eso te permite entender en su magnitud el tema de la ansiedad y de ese modo planificar sistemas para luchar exactamente contra ese elemento y de inmediato enfocarte también en los demás. No encerrarte en/con la ansiedad.

Aunque existen muchos mecanismos modernos que de algún modo ayudan al fumador en los duros momentos de abandonar el cigarrillo, siempre debe tomarse en cuenta que el organismo de todas las personas no responde igual a similares elementos, por ello es normal mirar gente que dice que el parche fue maravilloso para dejar de fumar y otros que digan que no les sirvió para nada. Hay un poderoso elemento de voluntad, de apoyo de la familia, que también influye mucho y puede inclinar la balanza. Siempre conviene recordarlo.

Elementos físicos para la ansiedad al dejar de fumar

Los elementos físicos apuntan hacía la teoría del reemplazo del elemento adictivo. Uno de los más usados es el parche, este apunta más directamente a la droga, a la nicotina, la cual puede sentir el cuerpo a través del parche solo que en pequeñas dosis. En realidad es de los menos usados hoy día por la aparición de nuevos elementos y su poca efectividad. Los cigarrillos sin nicotina tienen un uso y efectividad un poco mayor, sin embargo, algunos fumadores (y sus familias) sienten que sigue siendo un cigarrillo similar y que se estimula una recaída al tenerlo en la boca.

Uno de los sustitutos más usados en la terapia para combatir la ansiedad al dejar de fumar es el cigarrillo electrónico, su tecnología permite que el mismo fumador decida cuanto irá disminuyendo la dosis de nicotina cada semana o mes y a la vez puede elegir aromas, sabores, que buscan suavizar el tortuoso camino contra la ansiedad al abandonar el vicio.

Elementos psicológicos contra la ansiedad al dejar el tabaco

Con un vicio tan antiguo, no es extraño que existan incontables técnicas de tratamiento psicológico para luchar con los síntomas de abstinencia y ansiedad al abandonarlo. De los más efectivos está la técnica de luchar contra la ansiedad intensa cinco minutos a la vez. En cuanto el fumador siente que necesita un cigarrillo, tiene que hacer algo más y programar lo que hará de inmediato. ¿Sientes ganas de fumar? Piensa en el helado que comerás junto a tu hijo justo luego de vencer esa ansiedad al dejar de fumar momentánea. Es muy efectiva.

Hacer ejercicio es también un elemento que mentalmente aleja al paciente de la ansiedad al dejar de fumar, además de esto, el hecho de que notará como cada día se siente mucho mejor, puede correr  o nadar un poco más lejos sin cansarse, además de mejorar su condición física en general. Dormir bien, descansar tus horas de sueño completas es otro elemento importante, reduce la posibilidad del estrés en el día y este es uno de los más comunes elementos desencadenantes de la ansiedad por volver a fumar.

Síntomas de la ansiedad al dejar de fumar

Debemos entender que, aparte de los síntomas propios de dejar el vicio, existen otros tantos que sobrevienen por el uso de elementos para luchar contra la ansiedad por el cigarrillo. De este modo, los parches, el chicle, la mayoría de los sustitutos conocidos tienen también un efecto secundario que pasan a sumar síntomas a la ansiedad por fumar nuevamente, ya que estos síntomas son reflejo del rechazo del cuerpo y el organismo por dejar el vicio.

  • Síntomas físicos: Entre estos tenemos los temblores en las manos, a veces algo de mareo, sudoración excesiva, dolores de cabeza que se intensifican en los momentos pico de la ansiedad, problemas estomacales, garganta seca e irritada e incluso sed constante. Como puede verse, los síntomas físicos son parecidos a los que experimenta quien intenta dejar el alcohol y otras drogas.
  • Síntomas psicológicos: Uno de los síntomas psicológicos más comunes en quien lucha por dejar el cigarrillo es el mal humor, una irritabilidad perenne que no le permite a la persona concentrarse y a veces afecta su relación de pareja y/o con su familia. Además de ello están las afectaciones a la concentración, la memoria, en ocasiones extremos sensación de confusión, depresión y se conocen casos en los que el paciente asegura sentir un dolor en el pecho.

Remedios caseros para la ansiedad al dejar de fumar

En casa, podemos contribuir mucho a cualquier pariente que esté luchando contra este fuerte vicio, son muchos los remedios caseros, algunos con un componen psicológico fuerte, que ayudarán al paciente a dejar el cigarrillo y no sufrir por calmar  la ansiedad. El primero de ellos es darle a probar un poco de sal cada vez que el cerebro le pida fumar. El cerebro poco a poco relacionará las ganas de fumar con el sabor de la sal, nada placentero, y así disminuirán estas ganas.

El masticar palos de regaliz también es bastante recomendado, lo mismo ocurre con pequeños trozos de caña de azúcar, el sabor, sumado al proceso de masticarlos, hace que el cerebro se distraiga identificando el sabor y generando la sensación de placer, de este modo, se crea una especie de barrera para esos momentos en que el cerebro del paciente expresa intensa ansiedad por volver a fumar.