Ansiedad por comer de noche

Ansiedad por comer de noche. Nuestros hábitos alimenticios definen nuestra vida de una manera que a veces parecemos ignorar o menospreciar, da igual los extremos que toquemos, si desordenamos nuestro horario en la comida por el ajetreo diario e incluso si llegamos al extremo de saltarnos las mismas, podemos afectar nuestro futuro a corto y mediano plazo, lo mismo ocurre si, por costumbre o síntomas no identificados a tiempo, terminamos comiendo demasiado y en horarios en los que nuestro organismo no hará correctamente la digestión.

La ansiedad puede manifestarse de muchas maneras y mezclarse con nuestras acciones, terminando en un juego de dependencia o creación de vicios difícil de controlar luego de descuidarse con ello, por ejemplo, la relación entre la dificultad de algunos fumadores para dejar el cigarrillo y la manera en que combaten la ansiedad o estrés en determinadas horas del día (al salir del trabajo, antes de un examen…) con un cigarrillo, es directa y los especialista ya tienen claro cuanto dificulta la superación del vicio el hecho de mezclar la ansiedad con este.

La ansiedad por comer de noche es uno de estos problemas, más complicado de tratar y controlar de lo que parece, entre las mayores dificultades está que en algunas partes no tiene siquiera una definición médica específica, así vemos que en algunas partes le llaman Síndrome del Comedor Nocturno o Síndrome de Alimentación Nocturna, al final se trata de un caso cada vez más común de ansiedad, pero con el agravante de que toca el tema de la comida en un momento del día en que es peligroso para nuestro organismo descontrolar tal factor.

la ansiedad por comer de noche puede tomar niveles de gravedad

Ansiedad por comer de noche

Recientemente este tipo de conducta ha sido asociada como un trastorno de ansiedad, la ansiedad por comer de noche puede tomar niveles de gravedad cuando tiende a crear un desorden en el ritmo de alimentación que puede terminar en el trastorno del metabolismo de quien la padece.

Al igual que otros tipos de ansiedad, no se puede generar un tratamiento de manera alternativa sin antes haber sido tratado por un especialista en la materia. Uno de los elementos que puede manifestar más rápidamente el trastorno de la ansiedad por comer de noche pudiese ser el noctambulismo.  Luego de laborar durante todo el día, muchos de quienes sufren este trastorno llegan a sentir la necesidad de mantenerse despiertos durante la noche desarrollando actividades, es en ese periodo de tiempo muerto es cuando se corre el mayor riesgo de adquirir este hábito o padecimiento.

La negación a la ansiedad por comer de noche puede dificultar su tratamiento

Muchos de quienes desarrollan este habito terminan por acusar en su físico una muestra de la ausencia de control al comer en horas de la noche por lo que su apariencia personal comienzan a mostrar el peso ganado. Las causas de la alimentación nocturna suelen ser diversas, sin embargo, la mayoría apuntan a niveles altos de estrés en su desempeño social y a la búsqueda de una excusa para mantenerse despiertos durante un tiempo en el cual buscar algo que comer.

Es aquí cuando comienza algunos especialistas señalan que las actividades nocturnas pueden ser un refuerzo a la ansiedad provocada por compromisos adquiridos y que conllevan un nivel de estrés por aquellas tareas o compromisos que se deben desarrollar o entregar en un lapso de tiempo determinado. La continuidad de dichas actividades van creando una especia de circulo vicioso del cual será muy difícil librarse una vez se haya convertido en hábito. Las consecuencias también irán aumentando con el transcurrir del tiempo pudiéndose ver en el agotamiento por la cantidad de horas de sueño perdidas.

Uno de los principales problemas de quienes quieren y desean enfrentar este trastorno mental conocido como ansiedad por comer de noche está plasmado en los alimentos que integran el menú presente en cada nevera o despensa. Generalmente corren mayor riesgo de caer en la tentación aquellos que tienen a la mano comida chatarra o bocadillos que resultan fáciles de elaborar al ser preparados con tan sólo meterlos a un horno de microondas, este trastorno puede conllevar a un mayor nivel de estrés o ansiedad debido a que se puede llegar a sufrir de obesidad.

Los especialistas que han estudiado este padecimiento señalan algunos tips sencillos de seguir y que podrían resultarle útiles como por ejemplo planificar sus comidas para que resulten sanas y nutritivas y no consumir café de noche. (Esto llega a ser muy difícil para algunos). También el realizar entre 4 y 6 comidas al día para satisfacer el metabolismo de mejor manera, asegurara que la persona pueda organizar mejor sus hábitos alimenticios y llegue a dejar manifestar esa ansiedad de comer por la noche

Conoce los Síntomas de la Ansiedad por comer de noche

Al ser la manifestación de un trastorno mental relacionado con la comida no es extraño que, entre los síntomas más comunes, esté el hecho de presentarse de manera repentina muchas veces. Los pacientes que sufren este problema cuentan que, andando el computador a medianoche e incluso viendo algo en la tele, les provoca comer algo, incluso si han cenado bien, al final es como una especie de alarma, solo que no es una alarma natural del organismo, sino una creada por el paciente, cayendo en la repetición del problema.

Otro síntoma común es el hecho de no tener requisitos o deseos específicos sobre qué comer. No se trata de ganas de comer de manera integral, como cuando se almuerza o desayuna, a veces siquiera se trata de una comida correspondiente a una cena, simplemente se trata de el antojo (necesidad) de “comer algo”, con lo que cualquier bocadillo en la nevera puede convertirse en algo provocativo, solo porque la persona se acostumbró a comer de noche y sobre todo porque sabe que ese bocadillo está disponible.

Un elemento también presente en el tema de la ansiedad por comer de noche, es la sujeción a una rutina diaria que conlleva al acto de comer en horas nocturnas, los pacientes buscan cualquier excusa para terminar sentados ante el computador todas las noches, lo mismo si es un trabajo que no harán en el día porque “en la noche es más cómodo”, o sencillamente entrar a un foro, revisar redes sociales, todo en la noche, preparando el contexto para luego comer pero engañarse con que la situación se dio, sienten y creen que no han preparado el contexto para comer a esa hora.

Estos elementos no incluyen algunos síntomas físicos de la ansiedad por comer de noche como la obesidad.

Causas de la Ansiedad por comer de noche

Las causas son un tema algo complejo, siendo un asunto relacionado con la ansiedad, abarca la complejidad de esta enfermedad mental, los motivos suelen estar vinculados a un problema psicológico; presión social, estrés, fobia social, depresión… son muchos los elementos ligados a problemas que afectan mentalmente al paciente y, sin este definirlas claramente como causa, terminar en este círculo vicioso de permanecer hasta la noche haciendo cualquier cosa para justificarse al comer a esa hora.

Es importante revisar otros elementos como el trabajo desde casa, puede que existan causas reales que lleven a esta ansiedad, como comprometerse a realizar trabajos que sobrepasan la capacidad de la persona y, al tener que trabajar 4 o 5 horas seguidas pasando de la medianoche, el organismo por el consumo de energías y el cansancio mental “pida” alimentos para reponer fuerzas. La misma presión y el estrés de trabajos acumulados/por entregar, puede llevar a la ansiedad por comer de noche, volviéndose luego un vicio difícil de eliminar.

Consecuencias de la Ansiedad por comer de noche

Desde luego, no hay manera de caer en un problema alimenticio tan delicado sin sufrir consecuencias, tan severas como se extienda el problema en el tiempo o aumente en intensidad. El primer y más grave problema se presenta a nivel del peso, la persona puede ver afectado su peso natural y terminar sufriendo de obesidad. Del mismo modo, los problemas del sueño están a la orden del día para los pacientes que sufren de ansiedad por comer de noche, somos seres de costumbres, hacemos hábitos diarios que luego sencillamente no podremos borrar.

Otro de los problemas, diríase que uno muy grave, es a nivel psicológico, en algún momento, bien por la claridad a nivel físico de un problema de obesidad que esté atravesando el paciente o por problemas médicos que también se presentan por esta costumbre, la persona termina sintiéndose culpable luego de este “atracón” de comida nocturna. Este constante caer y arrepentirse para seguir arrepentirse día tras día, hace que la persona sienta que no tiene control de su vida y pueda incidir en su autoestima.

La Ansiedad por comer de noche se ataca desde varios frentes

De la misma manera que la ansiedad a nivel general se ataca de múltiples frentes, el punto específico de la ansiedad por comer de noche debe tratarse como un problema en toda la complejidad que representa y no contar con que solo la terapia psicológica nos ayudará a salir del problema. Si bien es un elemento perfectamente válido, tomando en cuenta el factor común de algún problema psicológico/personal como desencadenante del problema, son muchos los elementos que debemos identificar para atacarlos.

La disponibilidad de bocadillos es uno de estos problemas, si bien algunas terapias recomiendan atacar directamente la base del problema, sin centrarse en elementos de este tipo, la verdad cuenta como una ayuda valiosa no tener comida chatarra a la mano, rebanadas de pizza, emparedados listos para calentar en un microondas o tortas, dulces y demás aperitivos que, estando disponibles en horas de la noche, aparecen en la mente del paciente como una tentación constante.

La rutina diaria es otro de los elementos claves, la persona tiene que luchar por hacerse otro horario de trabajo y adaptarse como pueda a ello. Obviamente, los primeros días el organismo se resistirá, todo está en tener la fuerza de voluntad para acostumbrarse a dormir a la hora adecuada, pocas semanas bastarán para que el cuerpo se adapte a ello. Es una manera directa de luchar contra el problema.

La importancia del apoyo psicológico oportuno ante la ansiedad por comer de noche

Se trata de un punto clave: Un error común lleva a las personas a buscar apoyo ante desordenes alimenticios solo cuando se está ante un claro caso de obesidad. La verdad es que a veces no se está ante un sobrepeso evidente, bien por la intensidad de las rutinas diarias o por un metabolismo particular, pero si la persona nota que está comiendo en demasía en horarios nocturnos, tiene que buscar apoyo tanto en su familia como a nivel profesional. La mejor manera es actuar en las primeras etapas.

En caso de que la persona presente sobrepeso de manera exagerada, puede que ello le haga más difícil buscar ayuda profesional, las personas en ese caso pueden tener un autoestima tan bajo que ni querrán buscar ayuda. En este caso es muy recomendable apoyarse en un familiar de su confianza, lo importante es entender que la ansiedad por comer de noche es un problema psicológico que pronto afectará la salud física del paciente si no se atiende bien.

Dile NO al sedentarismo

Di NO al sedentarismo para evitar la ansiedad
Di NO al sedentarismo para evitar la ansiedad

 

Si se quiere luchar contra hábitos nocturnos, hay que luchar antes contra los elementos que crean el contexto de un horario nocturno de actividades en la persona, es muy común en los pacientes con ansiedad por comer de noche, tener una vida sedentaria durante el día o por lo menos durante buena parte del mismo. De hecho, hacer actividades varias en el día, llegando a la noche con ganas de descansar, sin ánimos de pasar 4 horas frente al computador, es una de las medidas más eficaces que se pueden tomar.

Otro problema del sedentarismo es que, en el caso de la ansiedad por comer de noche, alimenta el circulo vicioso de distintos tipos de ansiedad, el autoestima es afectado y a veces desencadena en el tipo de ansiedad que conocemos como fobia social luego, al no querer salir más allá de cuatro paredes, se alimenta el sedentarismo que conduce a empeorar el desorden alimenticio, reforzar los hábitos nocturnos y dar vueltas en el mismo problema.

Consejos efectivos para evitar la ansiedad por comer de noche

Si bien es un problema difícil de controlar, que muchas veces está relacionado a problemas personales, el trabajo, fases depresivas o de estrés… la ansiedad por comer de noche puede evitarse al máximo si seguimos algunos tips que busca atacar varios de los factores que alimentan esta peligrosa costumbre que no solo afecta el peso del paciente, sino su calidad de vida en general.

  • Planificación de comidas: Es muy importante que esto incluya la cena de todos los días, planificar y respetar un horario de comidas y de ser posible, los menús es de alguna manera atarte a aguantar las ganas de “pellizcar”, siendo siempre determinante la fuerza de voluntad.
  • No consumir café de noche: Muy importante atender este factor, si te mantienes despierto de noche, sin duda estarás más propenso a la ansiedad por comida en horarios nocturnos.
  • Entre 4 y 6 comidas diarias: Siempre que se mantenga un balance nutritivo en dichas comidas, es de lo más recomendable, es uno de los trucos más usados en infinidad de dietas, aún cuando algunas de esas comidas sean, por ejemplo, un trozo de queso con un vaso de jugo natural, el cuerpo siente que está comiendo cada X horas y ello calma un poco la ansiedad. No se trata solo de tomar los mejores alimentos para controlar la ansiedad, como chocolate, queso, leche o huevos, sino de usar la frecuencia en el día para crear un hábito que rompa con las comidas nocturnas.

La clave ante la ansiedad por comer de noche

Los temas de desordenes alimenticios siempre han sido caldo de cultivo para la experimentación y las “lluvias de consejos”, en un grupo de amigos, siempre varios tendrán “el mejor consejo” para salir del problema. Aquello de la prima del novio de una amiga, que han tenido problemas similares, hace que se enrede el asunto con tanta gente dando consejos.

Esto puede empeorar el problema, lo mejor, la única clave real para resolver de la mejor manera este problema, es atender el asunto con ayuda profesional, asistir a especialistas y hacerlo cuanto antes ante los mínimos síntomas de ataque de ansiedad por comer de noche, es la mejor manera de evitar graves consecuencias psicológicas y físicas para el paciente.