Ansiedad y alcohol

Ansiedad y Alcohol ¿El Alcohol causa ansiedad?

Ansiedad y Alcohol. Sin duda alguna a la pregunta el alcohol es una de las causas de ansiedad que esta presente en aquellas personas que lo consumen frecuentemente.  En la actualidad, el consumo del alcohol es una acción fundamental en la sociedad, gracias a su curso legal es capaz de mover grandes cantidades de dinero, pero también su ingesta puede provocar un sin número de problemas. Por un lado, existe la presión social por beber, pero por otro, la falta de información sobre sus consecuencias es notable.

Al ser de fácil acceso y verse como un mero vehículo para momentos de ocio, no muchos son capaces de establecer una relación clara entre un ataque de ansiedad y la bebida de licores. Por más que se le deseen atribuir propiedades positivas que no le corresponden al alcohol, estas terminan siendo solo un mito.

Por lo tanto que la bebida ayude a “tranquilizar”, “superar”, o “minimizar” los síntomas del nerviosismo y ansiedad es una gran mentira. Al mezclar la ansiedad con el alcohol, el resultado no puede ser tachado como positivo y sus consecuencias tendrán que ver con la persona en cuestión.

Ansiedad y alcohol tienden a ir de la mano

Normalmente la ansiedad y alcohol tienden a ir de la mano, los expertos concuerdan en que si bien la mayoría de las personas que sufren de ansiedad buscan reducir los síntomas por medio de cualquier elemento un alto porcentaje se decanta por el consumo de alcohol como medio inhibidor.

El consumo de alcohol puede afectar gravemente la salud, dañando progresivamente los canales de comunicación del cerebro trayendo como consecuencia que la persona pierda facultades a largo plazo como el poder responder a situaciones especificas.

Esto debido a que ha mitigado las canales de comunicación del cerebro por el consumo excesivo de bebidas alcohólicas para calmar los síntomas de la ansiedad, por lo que este efecto secundario se hará notar de manera inmediata.

Tratar la ansiedad con el alcohol puede agravar más el problema.

Sigamos con este interesante tema que trata sobre la Ansiedad y Alcohol Repetidamente podemos ver como miles de personas recurren al alcohol como medio para tratar los síntomas de la ansiedad, sin embargo existen demasiadas razones comprobadas por los especialistas para no recurrir a esta forma de automedicación.

Es bien sabido que los efectos del alcohol pueden llegar a ser sedativos por lo que muchas personas al tomarlos se ven relajados y con la mente un poco mas despejada, esto a su vez puede ser una sensación agradable para aquellos que sufren de ansiedad ya que generar una disminución en la velocidad del pensamiento y la respuesta cognitiva.

Esto hacer que los niveles de ansiedad se reduzcan y por lo tanto los síntomas se aligeren, sin embargo es bueno saber que en cierta medida el cuerpo se adapta a la ingesta de alcohol por lo que con el tiempo se deberá consumir en mayor cantidad para mantener este efecto.

Esto contribuye a la degradación de los canales de transmisión neuronal que con el tiempo puede contribuir a manifestar síntomas como pérdida de memoria, perdida de la capacidad para resolver problemas y paradójicamente puede provocar más ansiedad.

Generalmente la ansiedad en una dosis natural nos previene de posibles problemas que puedan afectar nuestra integridad física, esto debido a que ella es la responsable de trasmitir la información para activar el sentido de alerta en el momento indicado.

Cuando se tiende a sufrir de ansiedad es sencillamente la exacerbación de esta ante cualquier situación cotidiana lo cual desencadena síntomas que pueden generarnos estrés y problemas de conducta asociados a largo plazo con problemas mentales.

El consumo de alcohol parece ser la respuesta a la reducción de esta exacerbación sin embargo no se estará más lejos de la verdad, la manera real de tratar este problemas es recurrir a los especialistas que podrán dar las indicaciones apropiadas y el medicamento correcto para tratar dichos síntomas.

El consumir alcohol en exceso como una solución cotidiana solo traerá consecuencia que de una u otra manera podrían afectarnos gravemente, e incluso generarnos problemas neuronales y un decaimiento progresivo de nuestra estabilidad emocional y física, dejándonos en malas condiciones para poder hacer frente al problema real, la ansiedad, que nos afecta diariamente.

¿Qué relación guarda el alcohol con la ansiedad?

Ansiedad y alcohol

Ansiedad y alcohol

Ansiedad y alcohol ¿Guarda relación alguna? De por sí, una persona que sea alcohólica necesita de una correcta orientación psicológica, pero qué es lo que sucede cuando la ansiedad se une al alcohol. La relación que guardan estos dos términos es que si se sufre de alguna clase de trastorno emocional o de ansiedad, la bebida será vista como una especie de escapatoria del problema.

El alcohol es capaz de alterar el estado de ánimo de un individuo, y de reducir el nivel de actividad del cuerpo a corto plazo, por lo que es buscado como un alivio momentáneo, y aunque sí brinda este alivio momentáneo es muy difícil predecir a simple vista las consecuencias que esto tendrá sobre la salud.

Pero él también es capaz se generar una relación de dependencia, y agregarle irritabilidad al carácter de la persona. Inclusive si alguien que es ansioso tiende a mezclar sus episodios de ansiedad con el alcohol, se acostumbrará al uso de la bebida para afrontar los problemas.

¿Por qué el alcohol puede causar ansiedad?

Los síntomas de depresión y ansiedad pueden aparecer con facilidad tras la ingesta del alcohol, pero por qué se dice que éste es capaz de causar ansiedad. La respuesta está en que la relación entre estos dos en directa y bidireccional de dependencia. Tampoco es que sea exclusivo que un alcohólico termine sufriendo de ansiedad o viceversa todo el tiempo.

Según el artículo “Ansiedad y alcoholismo” de Juan Carlos Valderrama y María Purificación de Vicente, ambos psicólogos españoles, tanto la ansiedad como el alcoholismo parten de una base en común que es la que indica que para sufrir de estos trastornos puede haber una base genética, que resulta similar en ambos casos.

Por ejemplo, familiares con antecedentes de alcoholismo, tienen una mayor posibilidad de sufrir de ansiedad, que aquellas personas sin rastro del alcoholismo en su árbol genealógico. Y de esta forma, se puede llegar a la conclusión de que es visto como una forma de automedicación, para el aletargamiento del cuerpo.

Por igual, las personas que tienen una afinidad por la bebida de forma crónica, tienen una marcada tendencia al incremento en los síntomas ansiedad. Por lo que al beber alcohol, el cuerpo está en la capacidad de reaccionar como si se atravesase un episodio de ansiedad.

El rol del alcohol en la sociedad

Ansiedad y Alcohol. Si bien los efectos negativos de la bebida son publicitados en diversos medios de comunicación ¿realmente se conoce de su alcance en la vida cotidiana de los individuos? Al ser el alcohol un producto legal, cuyo consumo tiene pocas limitaciones, son grandes las dudas acerca de los límites emocionales que hay que tener sobre él.

Si una persona que sufre de ansiedad social se ve en la necesidad de ir a una reunión, la forma más sencilla que encontrará de calmarse será la de tomar un trago. Esto le ayudará a tranquilizarse por unos instantes, otro ejemplo surgiría si alguien con un ataque de pánico necesita descansar por unos segundos. En ambos casos, será una conducta aprobada.

Aprobada por la sociedad, que ve como algo normal, el hecho de beber para “matar los nervios”, No obstante, no es lo correcto y mucho menos lo recomendado porque la adicción no tardará en aparecer, y la confusión entre el  cómo se manifiesta la ansiedad y las consecuencias de beber en exceso serán confundidas y malentendidas por la mente y el cuerpo.

Las consecuencias del alcohol en el organismo

Ansiedad y alcohol y sus consecuencias El organismo se ve gravemente afectado ante el abuso del alcohol, puesto que se le somete a un desequilibrio metabólico que es capaz de perturbar su funcionamiento estándar. Las consecuencias se pueden observar tanto en los aspectos físicos, como los psicológicos y los sociales.

Con respecto al apartado físico, el alcohol puede ser perjudicial para el hígado (cirrosis), el corazón (hipertensión arterial, arritmias cardiacas, etc.), el sistema nervioso y el sistema respiratorio. Además de que el sistema muscular también puede verse afectado.

Con respecto a las psicológicas, se pueden impulsar conductas infantiles o eufóricas que sean percibidas como fuera de lugar, porque hay perdidas en las funciones cognitivas y se presenta la desorientación espacio-tiempo. Mientras que socialmente, las relaciones entre familiares, amigos, y compañeros de trabajo, quizás sean dañadas por estas conductas.

Alcohol Ansiedad. Formas en que el alcohol afecta a una persona con ansiedad

Ansiedad y Alcohol

Formas en que el alcohol afecta a una persona con ansiedad

Sigamos con el interesante tema ​sobre Ansiedad y alcohol.  Debido a que se consigue en casi todas partes, el alcohol se ha convertido en la llave errónea del manejo de ansiedad y estrés. Todo, para controlar el estado de tristeza, o euforia. La cuestión recae en que una persona que por lo general no tiene algún diagnostico relacionado con los  síntomas de crisis de ansiedad, no se asemeja, a una que sí.

Una persona con un trastorno obsesivo compulsivo y que además beba como un método de alivio, se enfrenta tanto a las consecuencia que trae a cuestas el alcoholismo, como aquellos síntomas que son tan comunes y vistos en casi cualquier cuadro de ansiedad.

El síndrome de abstinencia y alucinosis alcohólica

Aunque todos los síntomas del estrés se vayan momentáneamente luego de la toma de una copa de vino, el panorama cambia cuando el cuerpo se ha acostumbrado a este tipo de calmante, y no se tiene a mano. Así, se enfrentaría al síndrome de abstinencia, en donde aparecen las alucinaciones, agitación, y por supuesto, la ansiedad vuelve más fuerte.

Junto a la alucinosis alcohólica también se pueden presentar los delirios celopáticos, estados que propician una angustia extrema, así como la sensación de ser engañados o perseguidos. La ansiedad entonces provocará que el individuo tome una actitud agresiva, pero con la intención de defenderse de la supuesta amenaza que le acecha.

Las disfunciones sexuales y los trastornos del sueño

Una mala vida sexual traerá como consecuencia inminente la baja autoestima y problemas con la pareja, y por ende la ansiedad no hará más que subir de intensidad. El alcohol es capaz de hacer al cuerpo que abusa de su ingesta de disfunciones sexuales, por lo que los conflictos con la pareja, y consigo mismo, podrían aumentar mucho.

Y en cuanto a los trastornos del sueño, la alteración de los patrones de sueño de un individuo se verán ampliamente alterados con la bebida, porque el insomnio es una clara consecuencia, y por lo tanto el estado de ansiedad e irritabilidad no hará más que descontrolar las emociones.

Superar la ansiedad en un paciente adicto al alcohol

Finalizamos con el tema Ansiedad y Alcohol diciendo que la ansiedad de por sí ya es un diagnóstico delicado, pero el panorama no hace más que complicarse con la entrada del alcohol a la ecuación. Al tratar la ansiedad en un paciente alcohólico, lo primero que hay que hacer es tomar en cuenta su historial médico y las interacciones de ciertos fármacos con su organismo. ¿Cómo se supera entonces?:

  • Fármacos: Aunque se debe tener mucho cuidado con su receta, se recomiendan Benzodiacepinas, betabloqueantes como lo es el propanolol, y los inhibidores selectivos de la serotonina como lo son Fluoxetina y Paroxetina. Debe transcurrir un tiempo de cuatro semanas entre el síndrome de abstinencia y este tratamiento.
  • Grupos de ayuda: Gracias a los grupos de ayuda, el individuo puede darse cuenta que no está atravesando por estas dificultades solo, y compartiendo sus experiencias, aciertos y desaciertos, tendrá suficiente material como para dar los primeros pasos.
  • Productos naturales para la ansiedad: Para superar la ansiedad siendo alcohólico, hay que superar lo último, y una muestra de un tratamiento natural para la ansiedad sería la ingesta abundante de manzanas y dátiles, porque son capaces de desintoxicar el cuerpo de alcohol gracias a sus poderes absorción.

¿Ansiedad y alcohol vs ansiedad y miedo?

Como ya se ha mencionado, la ansiedad y el alcohol están ampliamente relacionados y dependen uno del otro. Si bien algunos observan al alcohol como una escapatoria ante los molestos síntomas ansiosos, la verdad es que no es real, y puede terminar mostrándose más como una adicción y por ende empeorar el problema original.

Entonces, se podría decir que al hablar de ansiedad y alcohol, en realidad  se está hablando más bien de ansiedad y miedo, puesto que está en la incapacidad de enfrentarse al miedo, que los individuos recurren a la bebida. Por ende un autoexamen acerca de  la situación individual propia es muy importante para el bienestar físico y mental.

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