Ansiedad y depresión

Ansiedad y Depresión. parecen lo mismo, pero no

La ansiedad y depresión son estados del ser humano que afectan al mismo. Ambos pueden traer consecuencias severas para el hombre si no se tratan a tiempo. Asimismo, la Organización Mundial de la salud estima que para el año 2020 la depresión ocupe el tercer lugar entre las causas de morbilidad. Se estima que estos estados afectan en su mayoría a las personas con edades comprendidas entre 20 y 40.

¿Causas? Ambas constituyen el modo en el cual el hombre se adapta a los cambios. A pesar de que su presencia es normal cuando se mantienen por mucho tiempo estaríamos hablando de un trastorno. Tanto la ansiedad como la depresión pueden inhabilitar a una persona causando estragos en su vida diaria.

A pesar de que tienen muchas similitudes es importante destacar desde un inicio que no son lo mismo. Sí están estrechamente relacionadas, así como también se pueden manifestar en conjunto, pero no representan lo mismo. ¿Cómo se cura la depresión? ¿Cómo se trata la ansiedad? Siga leyendo para conseguir todas las respuestas a sus inquietudes.

Ansiedad y Depresión Parecen casi lo mismo, pero no lo son

Ansiedad y depresión

Ansiedad y depresión

La ansiedad y depresión son una reacción ante eventos internos o eternos. En el caso de la ansiedad si dicho evento se interpreta como una amenaza de forma automática se activa en el hombre su sistema de alerta. Por otro lado, en la depresión el evento se interpreta como un error o una pérdida lo que genera un sentimiento de tristeza que da lugar a un ahorro de energía.

¿Qué sentimientos prevalecen en cada estado? Cuando se trata de aptitudes ansiosas el mayor sentimiento o emoción que experimenta la persona es el miedo; este lo paraliza y lo mantiene en medio de los nervios. En la depresión, la tristeza se hace presente volviendo todo oscuro a su paso, el desánimo, la sensación de derrota, se apoderan del individuo.

¿Ansiedad y Depresión Cuáles son los síntomas más frecuentes en cada uno?

Desajustes tanto a nivel cognitivo como psicofisiológico se manifiestan en la ansiedad. Dolor de cabeza, dificultad para respirar, taquicardia, sudoración, malestares estomacales, tensión muscular, mareos, temblores, insomnio, irritabilidad, entre otros síntomas son comunes en este cuadro; aunque se debe resaltar que los mismos pueden variar dependiendo de la persona.

En el caso de la depresión involucra más la parte sentimental; ya sea culpa, falta de autoestima, sensación de derrota, desesperanza, desasosiego, entre otras. Puede generar trastornos en el sueño, falta de apetito, dificultad para concentrarse y necesidad de estar lejos de las personas.

Futuro o presente y capacidad de disfrute

Sigamos hablando sobre  Ansiedad y Depresión. En un cuadro de ansiedad el afectado teme a lo que pasará en el futuro. Es decir, este mal se presenta por temores que pasarán y no que están pasando. La persona se preocupa por lo que va a suceder o se altera por aquello que va a enfrentar, sin percatarse de que está descuidando el momento actual y haciendo de algo pequeño un problema enorme.

Si se trata de un cuadro depresivo, el afectado sufre y se desvaloriza en el momento presente. La tristeza que se experimente puede ser tan profunda que el individuo no puede concentrarse en pensar en nada más. Aquí es donde entra en juego la capacidad de disfrute, una persona ansiosa puede o podría disfrutar de cosas que le gusten, mientras que una depresiva no.

¿Cuál de las dos es peor?

No se puede decir que una sea mejor o peor que la otra. Ya se explicó que ambas son estados del hombre, pero ¿Qué pasa cuando se trata de un trastorno? Los trastornos de ansiedad y depresión no son nada positivos en la vida de una persona; estos pueden ser perjudiciales y generar consecuencias que pueden hacer infeliz al afectado.

Otro factor importante a destacar es que pueden estar combinadas, una persona que experimente un trastorno de ansiedad puede terminar acabando en un estado depresivo y la depresión no es buena amiga ni consejera de nadie. Lo que nos indica que una no es mejor que otra, si se trata de trastornos ambas pueden destruir por completo la vida de una persona.

La culpa se manifiesta en ambos casos

Muchos afectados pueden llegar a sentirse culpables, seguramente se preguntará el motivo; sufrir de un trastorno o dejarse llevar por emociones negativas puede generar culpa en la persona. Por lo general padecer por mucho tiempo estos estados puede con el pasar del tiempo alejar a los allegados o incluso hacerlos sufrir.

En estos casos la ayuda psicológica es importante. Se debe entender que la culpa es un sentimiento perjudicial que no trae nada positivo. ¿Sintiendo culpa arreglará el problema? ¿Reparará lo irreparable? ¿No? ¿Entonces, qué caso tiene sentirla? Si sufre de depresión la culpa será como la amiga que lo lleva a tomar decisiones precipitadas. Piense con la cabeza fría.

Baja autoestima, el pozo sin fondo de los caídos

La baja autoestima puede generar distinto niveles de ansiedad y entre ellas una depresión severa. Las personas con poco amor propio tienden a autocriticarse constantemente y a aceptar cualquier definición negativa que le adjudiquen las demás personas. Cuando alguien no se quiere a sí mismo no habrá nadie que pueda quererle, puesto que es en el amor propio donde nacen todas las virtudes.

Con la ansiedad, la depresión y la baja autoestima no hay garantía de nada. El afectado se sentirá en un pozo sin fondo y lo peor es que creerá que merece estar ahí. La salud mental es vital para poder llevar una vida feliz y si permite que lo domine alguno de estos tres aspectos será bastante difícil que pueda surgir.

Combatiendo la ansiedad y la depresión

Ansiedad y depresión

Combatir la ansiedad

Vencer la ansiedad y depresión no es fácil, pero sí es posible. Diversos estudios han demostrado que estos dos estados se pueden ir superando con pasos pequeños que generan grandes cambio. En el caso de la parte de relajación se han visto grandes mejoras y es que las personas que realizan un cambio en sus hábitos verán resultados con el pasar de los días.

Puede reanalizar actividades como la meditación, el yoga, ejercicios de la respiración entre otros. La perseverancia y la práctica constante ayudarán a que cambie sus actitudes con respecto a la vida. Las técnicas de respiración aumentarán su capacidad pulmonar, tendrá una respiración más profunda y evitará la posibilidad de hiperventilar.

¿Qué hacer cuando estas técnicas no logran efecto? A veces lo que es bueno para uno, no es bueno para otro y si usted no ve beneficios con la relajación puede centrarse en otras opciones. Por ejemplo realizar actividades que le hagan feliz. Unirse a unas clases de baile, tomar un curso de teatro, hacer una investigación de un tema, ver una película. Dedíquese un tiempo para usted se lo merece.

¿Cuándo llamar a un médico?

Si los problemas de ansiedad y depresión persisten por más de seis meses tiene que ponerse en contacto con un especialista aunque lo ideal es que no espere tanto para esto. Si en el fondo usted se percata de que sus acciones son exageradas, no espere. Por una consulta no perderá todo su dinero y esta le puede traer todas las respuestas que está buscando.

Si prefiere esperar un poco y no asistir con un profesional recuerde que en la actualidad la ayuda online también es muy solicitada. Existen personas que se dedican a esta labor e incluso grupos de ayuda. Lo ideal es que se informe y forme parte de estos programas en los cuales podrá conocer personas como usted.

Otras formas de superar el problema

Hay muchas cosas que se pueden hacer para quitar la ansiedad de la vida. No tiene que limitarse solo a una. Puede probarlas todas y eso resulta bastante interesante porque el cielo es el límite; puede hacer todo aquello que considere le haga sentir mejor. A continuación algunas ideas.

  • Comparta con una persona que lo entienda: Cuando se trata de depresión el afectado siempre busca estar solo. Por favor recuerde que la soledad es la amiga traviesa de la ansiedad.
  • La risoterapia es infalible: Un poco de humor no le causará mal, todo lo contrario, podrá alegrarle un poco y levantar su estado de ánimo.
  • Permítase desahogarse: Si no quiere hacerlo con personas conocidas escriba en un cuaderno. Lo importante es que usted sienta que está eliminando todo lo anterior para crear recuerdos nuevos.
  • Lujitos de vez en cuando no son malos: Usted merece todo lo bueno que pueda pasarle, por esto cuando pueda recibir algún regalo o tenga una invtitación acepte sin rechistar.

Conclusión de este tema

¿Cómo se cura la ansiedad o cómo se quita la depresión? Del mismo modo en el cual se cura la ansiedad se quita la depresión: Con tratamiento  e indicaciones. En algunos casos los medicamentos son necesarios. Porque la persona tiene un trastorno y este debe ser tratado con los mismos.

Si usted siente que sufre de alguno de estos dos males no los deje pasar. Toda información que encontremos será beneficiosa para ambos equipos; ustedes y nosotros. Por otro lado, esperamos que estas recomendaciones le sean de utilidad para eliminar la ansiedad y la depresión de su vida.

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