Trastorno de ansiedad

Trastorno de ansiedad ¿Es lo mismo estrés que ansiedad?

Trastorno de ansiedad. Dentro de los trastornos mentales, los síntomas o patologías que caracterizan el trastorno de ansiedad abarca muchas variantes, siendo relacionada con enfermedades similares como la depresión y la bipolaridad. Por lo menos una quinta parte de los habitantes de Estados Unidos y España podrían estar padeciendo de ansiedad.

Un problema recurrente con este tema es que existen muchos tabúes sobre los trastornos mentales, aún cuando el mundo moderno ha ido derribando algunas barreras, en cuanto a la ansiedad y la depresión.  Mucha gente prefiere no ir a un especialista para no sentirse enfermos mentales, lamentablemente, esto suele empeorar el problema y afectar de manera evidente la vida personal del paciente. Lo mejor para la ansiedad y otros trastornos mentales es actuar a tiempo buscando ayuda profesional.

Como el término lo indica el trastorno de ansiedad no es más que la alteración del estado normal de alerta que produce la ansiedad para responder ante una situación de cuidado o perjudicial en nuestro entorno, siendo así no es más que la manifestación de estrés o preocupación de manera constante y casi sin motivo alguno.

Conlleva generalmente a desarrollar síntomas por su recurrente aparición modificando o trastornando en este caso, el sentido de ansiedad que mantiene la precaución del ser humano bajo control, lo que puede terminar desencadenando diferentes síntomas negativos para nuestro organismo y mente.

¿Es lo mismo el estrés y la ansiedad?

Trastorno de ansiedad

Trastorno de ansiedad

Para muchas personas es una sola enfermedad, los síntomas son parecidos y las consecuencias, hasta cierto punto (sobre todo en el área interpersonal) son similares, pero estas dos afecciones tienen diferencias en su origen, en sus manifestaciones y, por supuesto en el tratamiento con que se atiende a los pacientes que los sufren.

Es pertinente aclarar que sí hay un tipo de ansiedad que es relacionada de manera directa con el estrés, pero no es la regla, hay marcadas diferencias, una de las más obvias en cuanto a la causa de la ansiedad, para entenderlo mejor, les mostramos algunos aspectos que hacen una clara diferencia entre  el cuadro de ansiedad y el estrés.

Síntomas más recurrentes del trastorno de ansiedad

Diferentes estudios han revelado que el trastorno de ansiedad puede deberse al agravamiento progresivo del sentido de la alerta con respeto a nuestro entorno, esto conlleva a mostrar cambios en nuestra conducta de manera negativa y que terminan condicionándonos a sufrir de sentimiento como el pánico y la precaución constante.

Siendo así es aconsejable poder distinguir el nivel de ansiedad que manifestamos constantemente ante las situación que para otros serian las más comunes con el fin de determinar que tan profundo ha llegado el problema, esto puede hacerse en primera instancia con la identificación de los síntomas más recurrentes.

Los síntomas físicos son aquellos demostrados al momento de sufrir un ataque de ansiedad fuerte, generalmente son visibles o se pueden sentir de manera inmediata, entre ellos resaltan las taquicardias, la falta de oxigeno, la sudoración, mareos y la desorientación.

Estos síntomas tienden a imposibilitarnos de manera momentánea y en casos de ansiedad extrema durante largos periodos de tiempo, lo cual terminar afectando nuestras actividades cotidianas dañando nuestra psiquis en el peor de los casos.

Los cambios en la conducta y el pensamiento son regulares, por lo que se tiende a reaccionar ante un ataque de ansiedad moderado con estado de alerta permanente y una sensación de peligro inminente que no cesa con el tiempo.
Adicional a esto se padece de un agobio sobre algo manifestado en nuestra mente sin necesidad de haber comprobado su veracidad lo que afecta en sobremanera el estado psicológico de la persona dando pie a delirios sin ningún basamento justificado y a la inestabilidad mental.

En el caso de los procesos cognitivos decaídos no se muestran síntomas violentos como los físicos o los psicológicos sino que recurre a ser manifestado por medio de la confusión o el déficit de concentración agudo, desencadenando los síntomas del trastorno de ansiedad por estos medios.

También tenemos los síntomas causados por la interacción social son uno de los más comunes que generalmente va de la mano con los síntomas físicos, el estar en un entorno social que cause inseguridad puede alterar nuestro estado mental imposibilitándonos para interactuar con otras personas.

Esto provoca que nuestro vida cotidiana se vea perjudicada en demasía, tener este síntoma es factor de tener ataques de ansiedad bastante altos que tienden a quedar identificados como un trastorno ya que puede llegar incluso hacer padecer todos los demás síntomas juntos al mismo tiempo.

Causas de la Ansiedad y el Estrés

La Ansiedad generalmente es causada por “algo que pensamos puede ocurrir”, esto implica un pensamiento a futuro, bien sea una prueba final en la universidad, un problema de pareja que sospechamos podría llevar a una ruptura, la cercanía del pago de una cuota que no tenemos de momento como cubrir… hechos proyectados a futuro, son los que desencadenan los síntomas de Ansiedad.

El estrés, por su parte, suele sobrevenir por “hechos o momentos ya vividos”. Cuando a mitad de la jornada, la persona encargada de atención al público en una agencia gubernamental o privada está sudando y se muestra algo malhumorada, entonces decimos que tiene estrés, muy probablemente producto de toda su jornada de trabajo.

Estrés post-traumático

Es un tipo de ansiedad que surge de un hecho impactante y es la excepción que rompe con lo considerado anteriormente. Es un tema muy delicado y suele presentarse cuando una persona ha sido víctima o sobreviviente de desastres naturales, violación, abuso infantil, acoso… el paciente manifiesta una ansiedad evidente, nervios a flor de piel, por recuerdos de las sensaciones vividas en el traumático hecho y la creencia de que en cualquier momento puede pasarle nuevamente.

Diferentes tratamientos para la ansiedad y el estrés

La diferencia en la causa inicial, hace una clara diferencia en aspectos del tratamiento de ambas afecciones; por ser los síntomas de estrés causados por acciones ocurridas, trabajo pesado, días muy agitados, lo normal es recomendar un descanso y terapia dirigida a “adaptarse mejor” a su situación laboral, su día a día, porque al final seguirá siendo la misma y el tratamiento es lo que debe hacer la diferencia.

La ansiedad, por otro lado, no se basa (generalmente) en hechos ocurridos, a veces incluso es el pensamiento obsesivo de algo que nunca ocurre. Sin embargo, es un mecanismo de defensa de nuestro organismo, solo debemos aprender a controlarlo, por eso el tratamiento apunta a los síntomas que nos afecten, como la hiperventilación, todos nos ponemos ansiosos por hechos importantes, se trata de no excedernos y enfermarnos por ello.

Ansiedad en distintas edades

Trastorno de ansiedad

Ansiedad en ancianos

Durante un tiempo se consideró que la ansiedad, como problema, como trastorno mental, era un asunto de adultos únicamente, pero el mundo moderno ha demostrado que la ansiedad está presente en niños y jóvenes. No la ansiedad normal por un examen, sino el trastorno mental que conduce a problemas y síntomas físicos preocupantes.

En cuanto a los mayores lo que más preocupa es el aumento en la intensidad y en los riesgos derivados de ello por este trastorno, siendo relativamente frecuente que se crucen la ansiedad con la depresión o el estrés post-traumático, por ejemplo y hay casos donde no tratar a tiempo al paciente puede terminar en un suicidio.

Ansiedad en niños

Como reacción natural del organismo, los niños en cierta forma tienen que experimentar ansiedad para aprender a lidiar con eventos importantes en su vida, exámenes, presentaciones artísticas, todo ello conlleva un grado de ansiedad natural, es el momento en que está ansiedad se vuelve recurrente o común, cuando va más allá de momentos de tensión lógica, es cuando debemos preocuparnos y atender la ansiedad en niños y adolescentes.

Un tipo de ansiedad común en esta edad es la ansiedad por separación. Son niños que no pueden estar lejos de un familiar de confianza o sus padres sin sentir que puede pasarles algo, no duermen solos y no les gustan salidas largas y mucho menos dormir fuera con amigos o familiares, sino están sus padres o la persona con quien se sienten bien.

El tratamiento mediático del Bullying también es causa frecuente de ansiedad, algunos niños “temen de manera intensa” sufrirlo al iniciar la escuela. Solo en México, para el 2011 se estimó que entre el 15% y el 20% de los niños y jóvenes padecían algún problema de ansiedad.

Ansiedad en adultos

Con adultos, las responsabilidades del hogar, la economía, el trabajo, son muchos los factores que aumentan el riesgo de ansiedad, en Estados Unidos, aproximadamente 40 millones de adultos sufren algún tipo de ansiedad cada año, llama la atención que las fobias son recurrentes como causa de la ansiedad en este país.

En adultos, es recurrente la ansiedad por estrés post-traumático y sobre todo la ansiedad generalizada, siendo esta causada por la preocupación constante de problemas durante muchos meses y afectando de manera palpable la calidad de la vida de la persona (capacidad de concentración, memoria) es evidente la frecuencia con que se presenta en adultos.

Ansiedad en ancianos

En los ancianos, el trastorno de ansiedad a veces es pasado por alto por falta de una revisión médica, las medicaciones que se tienen a una edad avanzada, muchas veces “disfrazan” algunos síntomas, pero para muchos ancianos es una pesada carga. La enfermedad del Alzheimer tiene un desarrollo lento y durante el mismo, es normal que el paciente sufra crisis de ansiedad intensas, llegando a veces al pánico.

Más del 20% de los ancianos sufre algún trastorno mental y es una cifra que debe preocuparnos porque lo recurrente es que se ignore el hecho por coincidir los síntomas con otros problemas o confundirlos con reacciones a algún medicamento, además del problema social de considerar todo aquello que aqueje a un anciano como “achaques de la vejez”, debemos llevar a un especialista a nuestros familiares mayores ante cualquier síntoma.

¿Cómo se cura el Trastorno de ansiedad?

Sigamos hablando de los  trastorno de ansiedadMás que curar, un especialista se enfoca primero en controlar el problema, la ansiedad es un trastorno mental y, como tal, no puede ser tratada de golpe, ni confiarnos en que un conjunto de medicamentos harán el trabajo, una persona dopada no es una persona sana y solo se recomienda el uso de químicos agresivos cuando la conducta de la persona pone en peligro su integridad física y la de los demás. Es importante saber diferenciar entre los tipos de ansiedad antes de intentar cualquier mecanismo o tratamiento para el mal.

Los más recomendable a nivel general es la terapia cognitiva conductual (TCC). Esta implica un conjunto de técnicas que apuntan en a dos sentidos: técnicas para el control físico de síntomas que provoquen y hagan crecer la agitación en la persona y  por el otro lado (pero relacionado) tratamiento con un especialista en temas mentales para aprender a controlar los pensamientos que conducen a tales estados de ansiedad.

Técnicas de Respiración/relajación

Las técnicas más comunes para el trastorno de ansiedad , direccionadas al control directo de los síntomas físicos de la ansiedad (respiración agitada, temblor, descontrol…) son las técnicas de respiración/relajación. La ansiedad es como una rueda, los síntomas crean un estado de nerviosismo y agitación que, luego llevan a más nerviosismo y más agitación, de este modo, cuando se rompe con ese círculo, iniciando alguna sesión de terapia con música suave, centrándose en el control de la hiperventilación, normalmente presente en personas con ansiedad, de este modo la persona sale del círculo de ansiedad por varios minutos y poco a poco aprende a controlar los síntomas físicos.

Técnica de la psicoterapia colectiva

Es muy usada también la técnica de la psicoterapia colectiva, reforzando los posibles resultados obtenidos con psicoterapia individual de dos maneras:

  • En sesiones donde se incluye a muchas personas con el mismo problema, así se hace presente la fuerza del apoyo colectivo y la persona no se siente rara, entiende que es un problema común, que muchas personas lo padecen y que muchas también están buscando ayuda profesional para solucionar su trastorno.
  • Sesiones donde la persona con problemas de ansiedad se integra a un grupo con toda la familia y el especialista, ello hace que estos comprendan el problema real, la magnitud del mismo y que desarrollen nuevas maneras de ayudar al paciente, evitando al máximo empeorar su condición con nuevas formas de interactuar producto de estas sesiones.

Factores comunes que causan ansiedad

Debemos entender que muchos de los elementos que favorecen este trastorno mental en realidad forman parte de nuestro día a día, aprender a controlar estos factores puede ser determinante para nuestra salud a medio y largo plazo.

  • Productos adictivos: Entendiendo que  estos son más que los que conocemos como alucinógenos. El café, por ejemplo, puede ser un desencadenante de la ansiedad aunque, controlado, nos puede ayudar a calmarnos, del mismo modo que el vino o una cerveza puede no representar un riesgo, pero en exceso también desencadenar síntomas de ansiedad u otras enfermedades.
  • Estilo de Vida: Es un asunto difícil de controlar, pero tener 3 empleos o trabajar duro todo el día y luego pasar 5 horas en casa pegados a la PC, son factores que de un modo u otro debemos controlar ya que conducimos a nuestro organismo a un colapso si no lo hacemos.

Medidas mundiales de la OMS para trastornos mentales

La OMS tiene en marcha un Programa de Acción Mundial para la Salud mental que tiene entre sus objetivos luchar  contra los trastornos producto del uso y abuso de sustancias adictivas, mejorar la condición de los pacientes con estas enfermedades, mejorar la capacidad de prevención y tratamiento temprano de las personas que presenten síntomas de trastornos mentales, de cara a mejorar la calidad de vida de las personas en todo el mundo.

En nuestro grupo familiar o con personas cercanas, podemos notar fácilmente los síntomas físicos de la ansiedad y ayudarles recomendando tratamiento profesional (con mucho tacto, eso sí), no sabemos en cuanto podría afectarle esta enfermedad en el futuro.

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