Entendiendo la ansiedad ¿Qué es la ansiedad y cómo se manifiesta?

Entendiendo la ansiedad ¿Qué es la ansiedad y cómo se manifiesta?. La ansiedad es una de las reacciones más comunes del mundo, y más tomando en cuenta que se vive en la actualidad rodeado de agentes estresantes, que solo empeoran el panorama. Ella aparece cuando se siente algún tipo de peligro o amenaza, como por ejemplo, el trastorno de ansiedad por separación y se manifiesta a través de una serie de síntomas cognitivos, físicos y conductuales.

Los problemas de ansiedad se deben  a que la misma puede ser vista como una especie de alarma de seguridad dañada, que se activa tanto cuando las amenazas son amenazas, como cuando no lo son. Ya sea hablar en público, asistir a una reunión de trabajo difícil o no poder con las responsabilidades de ser padres, todas estas situaciones la pueden desencadenar.

Pero una parte importante para ir más allá de simplemente decir “tengo ansiedad” o “necesito ayuda psicológica”, es necesario conocer de qué se trata específicamente, por qué ocurre, cómo la prevengo, cuáles son sus síntomas más notorios. Todo para saber cómo tratarla, y aún más importante, conocer por qué y cómo se puede salir de ella.

Entendiendo la ansiedad ¿Qué es la ansiedad y sus síntomas?

Entendiendo la ansiedad ¿Qué es la ansiedad y sus síntomas?
Entendiendo la ansiedad ¿Qué es la ansiedad y sus síntomas?

La ansiedad es un mecanismo adaptativo de origen natural en el cuerpo, gracias a ella es posible que las personas puedan ponerse en alerta ante situaciones que causes estrés, ira o miedo. Sin embargo, su presencia también puede ser signo de malas cosas. Sobre todo cuando interfiere con el desarrollo de las actividades cotidianas.

Cuando la ansiedad es descontrolada o los ataques son sufridos con gran frecuencia, el individuo puede inclusive llegar a sentirse paralizado e indefenso, o por el contrario agresivo, pero esto es algo que depende por completo de su carácter y modo de lidiar con los síntomas de la ansiedad y estrés.

Justamente, cuando la ansiedad pasa a menudo, se conoce como Trastorno de Ansiedad Generalizada, que se presenta en modo de inquietud, fatiga precoz, dificultades de concentración, tensión muscular e irritabilidad. Así, es para la persona muy difícil dedicar la atención necesaria a las actividades que está realizando.

Entendiendo la ansiedad a través de los años de vida

Vivir con un trastorno de ansiedad no es nada fácil y más tomando en cuenta que no se limita a una edad determinada, sino que más bien puede aparecer en cualquier momento o circunstancia de la vida. Por ella pueden pasar desde niños en edad escolar hasta personas de la tercera edad. Lo único que cambia son sus razones circunstanciales.

Por ejemplo, un individuo de 29 años sufre de un trastorno de ansiedad generalizada, el cual se ha generado porque solo trabaja para pagar las cuentas y deudas, está angustiado porque su hijo está sacando malas calificaciones, y se lleva mal con su suegra. Como se podrá observar, son situaciones típicas, pero que al no saber lidiar con ellas son complicadas.

También, y aunque no se crea, los niños son capaces de tener este trastorno. Puede ocurrir que el hijo del caso anterior, esté consciente de que su rendimiento es malo, y por más que estudie no puede aumentar su promedio. Algo mucho más creíble si se acota que la ansiedad también tiene factores genéticos tras ella.

Las formas en la que se presenta el trastorno de ansiedad

La ansiedad viene en muchas presentaciones diferentes, pero que corresponden a los mismos detonantes. Su modo de influir en las conductas de los seres humanos, aún hoy en día causa gran curiosidad, y sigue siendo estudiada.

Dicho trastorno puede presentarse en modo de trastorno de ansiedad generalizada (sensación de angustia o miedo); el trastorno obsesivo-compulsivo (fijación extrema por una acción); el trastorno de pánico (sensación de exaltación extrema), las fobias (miedos irracionales), entre otros.

Causas tras la aparición de la ansiedad

Para vencer la ansiedad hay que conocer en primer lugar por qué apareció la misma. Existen un gran número de respuestas a esto. Para muestra están las causas genéticas (la ansiedad puede heredarse); causas circunstanciales (hechos traumáticos como los son un atentado, un accidente de tráfico, un terremoto, o presenciar un asesinato).

Por igual, se encuentra como una de las causas el consumo de drogas (como es el caso del LSD, el éxtasis o las anfetaminas); y por último, pero no menos importante las experiencias vitales significativas. En este apartado la lista se hace bastante larga porque pueden ser muchos los detonantes. Los mismos no deben ser traumáticos tampoco.

Algunos ejemplos de estos pueden ser: un embarazo, un ascenso, un divorcio o un matrimonio, una hospitalización repentina, una lesión o enfermedad, una jubilación, cambio de trabajo o una mudanza. Como se podrá observar, situaciones muy típicas en la vida.

Los síntomas del estado de ansiedad

Los síntomas de un ataque de ansiedad generalizada no son nada agradables. La alteración emocional es continua e intensa, además de que aparecen los problemas para conciliar el sueño y descansar adecuadamente, inquietud continua, y pensamiento negativos.

Pero la línea entre tener un par de veces en la vida un episodio de ansiedad, y  constantes ataques, es muy lejana. Es común, perder la calma por un choque menor, pero no lo es hacerlo a cada rato durante seis meses o más porque se mudó de país. Para identificar un caso de otro hay que tener en cuenta ciertas diferencias.

Los síntomas mentales tras la ansiedad

A nivel cognitivo la ansiedad se caracteriza por una preocupación constante ante las situaciones cotidianas o sin simple razón aparente, el cansancio extremo, la irritabilidad, y los problemas para concentrarse o los relacionados con la conciliación del sueño.

El miedo intenso, además de la falta de control sobre las propias acciones son otras características. También es normal que la persona tenga pensamientos relacionados con su vulnerabilidad, y de cómo la inseguridad que siente sobre sí mismo y los demás, lo superan en contra de su voluntad.

Otros pensamientos comunes son la creencia de estarse volviendo “loco”, o de creer que se va a enfermar de la nada. Inclusive se puede llegar a creer que se autolesionará. Esto ocurre porque pensamientos de carácter catastrófico pueden llegar a crear un círculo vicioso con la percepción de los síntomas de la ansiedad.

Los síntomas físicos tras la ansiedad

El trastorno de ansiedad y sus síntomas físicos son evidentes y algunas veces muy fuertes. Está el caso de las pulsaciones elevadas, la tensión muscular, indigestión, temblores, mareos, desmayos, diarreas, falta de aire y la sudoración extrema por todo el cuerpo.

Dichos síntomas son producto de la activación del sistema nervioso, que es capaz de percibir la presencia en el torrente sanguíneo de la noradrenalina (al tener la sensación de peligro). Las mismas son reacciones psicosomáticas. En pocas palabras, tienen el origen en la mente y se transmiten al cuerpo.

Estrategias para el control de la ansiedad

Existen múltiples formas de controlar la ansiedad, sin embargo, cabe acotar que si se tiene la oportunidad, como con cualquier afección, lo mejor es prevenirla. Lo que se puede hacer con facilidad si se lleva un estilo de vida saludable, no se consumen drogas o en exceso sustancias como la cafeína, y se lleva una dieta balanceada.

Por igual, la práctica del ejercicio es una buena idea, en especial si se realiza al aire libre y se trata de desconectarse del entorno y las preocupaciones. Pero si ya se sufre de esta, también hay soluciones directas que se pueden aplicar cuando sea, estas son algunas de ellas:

  • Entender la realidad: Aunque parezca que el mundo se va a acabar, tenga en cuenta que si sufre de ansiedad, la misma no le permitirá ver que lo que esté experimentando es una exageración a las reacciones que tendría normalmente.
  • Mantenerse en el presente: Muchas veces los pensamientos negativos o pesimistas se basan en el “y si pasa esto”, “podría ser que”. Debe recordar que pensar mucho en el futuro en este estado no es nada objetivo y está alterado, por lo que debe ver solo el presente y más nada.
  • La concentración en otro lado: Si se está agobiado por algo, lo mejor es cambiar su atención a otro elemento que le haga mejor. Ya sea un pasatiempo, como pintar, cocinar, leer u otra tarea. Hasta actividades sencillas como caminar y escuchar música ayudan a alejarse de la ansiedad.
  • Remedios naturales: Para la relajación muscular nada mejor que tomar una infusión de manzanilla o un poco de té verde. Si se tienen problemas con el sueño o para relajarse estos pueden ser de gran ayuda, al igual que las diversas técnicas de relajación disponibles.

La ansiedad y sus consecuencias sobre la vida

No todas las personas lidian con los eventos adversos de la misma forma que otras. Hay casos en donde con un paseo al atardecer las preocupaciones se van, como los hay donde los remedios caseros o las técnicas de relajación no son suficiente y se debe asistir a un profesional de la salud.

Lo importante del asunto es entender que si bien esta ocupará una parte importante de nuestras vidas mientras se sufra de ella, hay que enfrentarla con positivismo y buena voluntad sobre los tratamientos que estamos teniendo para su cura.