La ergofobia o el temor al trabajo

La ergofobia o el temor al trabajo es la sensación de ansiedad profunda que un individuo sufre cuando tiene que acudir y permanecer en su lugar de trabajo. Este temor irracional va asociado a niveles muy elevados de ansiedad que pueden tener la forma de ataques de pánico. Cualquiera en un momento determinado puede estar inquieto, inseguro o con un cierto pavor de ir a trabajar, pero cuando este temor persiste durante bastante tiempo y es lo suficientemente intenso como para provocar molestias constantes en el lugar de trabajo, ya no es un temor convencional y se convierte en ergofobia.

Tenemos que decir que la ergofobia es un fenómeno de ansiedad social. Las personas que lo sufren tienen temor de encontrar trabajo por su temor injustificado a mostrar un mal rendimiento, de ser regañadas por sus jefes y, en definitiva, de no saber desenvolverse en el entorno laboral. La ergofobia es por lo tanto una fobia muy compleja, ya que puede formar parte de múltiples fobias o padecimientos mentales. Por ejemplo, la paciente puede tener temor de hacer el trabajo de manera manual debido al miedo a las lesiones fisicas. No obstante, muchas de estas personas ergofóbicas también tiene miedo al trabajo no manual. En general, el mayor temor de los fóbicos al Trabajo es relacionarse con las demás personas

Por supuesto, esta fobia puede ser enormemente debilitante porque el que la sufre siempre termina siendo dependiente de otras personas para su sostenimiento, lo que provoca mucha tensión en las relaciones con sus seres queridos. Además, el ergófobo es incapaz de pedir ayuda debido a sus miedos y gran timidez hacia otras personas y el temor a que pensaran.

Motivos de Temor al trabajo

Ergofobia. Miedo a ir al trabajo
Ergofobia. Miedo a ir al trabajo

La ergofobia o el temor al trabajo es un tipo determinado de fobia que aparece en mayor medida en las personas con un elevado grado de ansiedad, ya que este tipo de persona acostumbran a interpretar un gran número de situaciones como amenazadoras, constituyendo un ejemplo de los mismos elementos relacionados con el trabajo, tales como: las vinculaciones con los jefes o compañeros, el nivel de competencia para realizar las tareas a desempeñar, las consecuencias que podrían ser derivadas de sus errores, etc. Esta forma de interpretar la amenaza lleva a un incremento en los niveles de ansiedad, con la consecuente implementación de distintas formas de evitar (no acudir al puesto de trabajo)

Pero, ¿por qué se produce este temor cuando vas al trabajo? Para explicar esto, hay que recurrir a experiencias adversas que la persona puede haber vivido durante su vida profesional, tras las cuales, combinadas con su carácter de ansiedad, ha adquirido un temor fóbico a su trabajo (ejemplos clásicos de formación). Algunos ejemplos de esto son:

  • Ha tenido una discusión importante con un jefe.
  • Acosamiento en el puesto de trabajo o intimidaciones por parte de un compañero.
  • La experiencia de una crisis de ansiedad (por ejemplo, sentir la necesidad de no ser capaz de realizar sus funciones o alcanzar los objetivos que la empresa reqiere de el).
  • Sentirse muy intranquilo durante su jornada laboral (por ejemplo, porque tiene que expresarse en un lugar público; o un trabajador de cierta edad que tiene problemas para adaptarse a las nuevas tecnologías utilizadas en su actividad profesional).

En otros casos, el paciente no ha experimentado por sí mismo un episodio traumático, sino que lo ha presenciado o se le ha informado, desarrollándose un temor a sufrir las mismas consecuencias que el individuo observado. Un ejemplo de ello sería ser testigo de las represalias que se han producido contra otros colegas cuando han cometido ciertos fallos de trabajo, o haber escuchado comentarios de ellos sobre algo negativo que les ha ocurrido durante su actividad laboral.

Finalmente, para explicar por qué se sigue manteniendo esta fobia a lo largo del tiempo, hay que tener en cuenta las consecuencias del inconveniente, ya que algunas personas pueden sacar directamente provecho de la ergofobia (por ejemplo, para llamar la mayor atención de otras personas -ya sean familiares o compañeros-), o de los beneficios indirectamente, es decir, que les permitan liberarse de labores o situaciones que les puedan ocasionar molestias (por ejemplo, facilitar una labor más sencilla, etc.).

Efectos de tener temor de ir a su trabajo

Efectos de tener temor de ir a su trabajo
Efectos de tener temor de ir a su trabajo

En cuanto a las repercusiones de la ergofobia (temor al trabajo). Los más notables de estos problemas tienen que ver con el rendimiento en el trabajo (la calidad de su trabajo es menor, o tarda más tiempo en conseguirlo), sufren repetidos bloqueos laborales que provocan que el trabajo se amontone, o bien interfiere con el trabajo (especialmente si hablamos de trabajo en Grupo), así como frecuentes dificultades con colegas o jefes, por falta de comprensión del trastorno que sufren.

Sin embargo, las secuelas negativas de sentir pánico en el mundo laboral no terminan en el mundo profesional, ya que a menudo se ven afectadas las relaciones personales y familiares. El paciente se encuentra entristecido (puede padecer un cuadro depresivo si no recibe tratamiento), experimenta ansiedad anticipatoria cuando se acerca el momento de volver al puesto de trabajo (por ejemplo, los días festivos o pocos días antes del final de las vacaciones), así como altos niveles de irritabilidad que, junto con posibles problemas económicos debidos al mal desempeño laboral, pueden conducir a problemas familiares y aislamiento social.

Clases de temores en el trabajo y consejos para superar la ergofobia

  1. Temor de no estar preparado para desarrollar el trabajo – Conocido como Síndrome de Impostor, este Temor es descrito por el sentimiento de que algunos trabajadores sienten que no son dignos del éxito que logran o que no están calificados para llenar las vacantes que llenan. A pesar de su trabajo satisfactorio, se sienten sobrevalorados y siempre alerta, esperando el momento en que alguien se da cuenta de que realmente no tiene las habilidades necesarias para su trabajo. “Es esencial deshacerse de estos pensamientos negativos y trabajar sobre los propios valores, habilidades y conocimientos, valorarse y recuperar la confianza en sí mismo, la actitud y la autoestima.
  2. horas de trabajo que van más allá del horario. Una de las situaciones más frecuentes en una empresa a la que los trabajadores temen enfrentarse es a las horas de trabajo que van más allá del horario laboral e incluyen los fines de semana y las vacaciones no remuneradas. ¿Qué puedes hacer cuando tienes miedo de ser forzado a trabajar demasiado duro, con largas horas? “Antes de aceptar un trabajo, debemos preguntar todo, incluyendo horas de trabajo “reales”. Una vez que se sepa esto, debemos evaluar los pros y los contras y ser coherentes con la decisión que hemos tomado. Si aceptas, y eventualmente piensas que no vale la pena, detente sin temor a represalias. Tal vez esa decisión puede llevar a algo mejor, nunca se sabe qué hay detrás de cada puerta.
  3. El miedo a tener compañeros muy inteligentes es otra forma común de tener miedo al trabajo y que puede reducir el trabajo personal, puede causar situaciones molestas en la empresa de muchas maneras, tanto para los que se sienten muy desiguales como para los que tienen que enfrentarse a una relación insegura. Son situaciones difíciles de detectar y la mayoría de las veces los jefes de equipo no saben cómo manejarlas. Para terminar este tipo de temor, es necesario “Cambiar el pensamiento” en lugar de “_Esta persona es mucho mejor que yo, seguramente me quita mi trabajo’ por el de” _Tengo muchos puntos fuertes y soy importante en la empresa ” Luego enumeralos por escrito las veces que haga falta… Confía en tus dones, te darás cuenta que algunos de ellos tus compañeros no lo tendrán.
  4. Miedo a ralentizando tu carrera profesional. Una preocupación importante, especialmente cuando se trata de jóvenes expertos, es el temor de contar con directivos que no permiten el desarrollo del potencial personal del empleado. “Dependiendo de cuánto te involucres y del valor agregado que le da a una posición, esa posición y tu trabajo serán valorados. Sin embargo, cuando pienses que tu jefe está ralentizando tu carrera profesional, deberías intentar cambiar de posición y averiguar dónde están los mejores líderes, aquellos que son favorables al progreso de tu equipo.
  5. Miedo de no lograr los propósitos. Muchas empresas establecen objetivos cuantificables que ejercen presión sobre los empleados. ¿Qué consejos se pueden utilizar para superar el miedo de no alcanzar las cifras deseadas? “Una cosa fundamental en el trabajo y la vida es la desdramatización. Trabajar para lograr sus metas es difícil sobre todo cuando uno es nuevo en la compañía o lo haces por primera vez. Por lo tanto, usted debe aplicarse inmediatamente, sobre todo para confirmar que si quieres este trabajo, necesitas “Mostrar actitud “, para ser un gran profesional, pero sin obsesionarte.
  6. Miedo de ser líder. A menudo los empleados pasivos, que son vergonzosos y tienden a pasar desapercibidos, tienen que enfrentarse a problemas en los que se requiere liderazgo o iniciativa. Se nace con ella dentro de nosotros, aunque a lo largo de la vida los temores nos hacen creer que no poseemos esas aptitudes. La verdad es que están ahí, sólo tienes que buscar dentro de ti para saber cómo sacarlos.
  7. Miedo  a la inestabilidad laboral. El temor a la permanencia en el empleo es uno de los mayores miedos de los empleados con contratos de trabajo y servicios, convenios, contratos de trabajo autónomo y cualquier otra situación de inestabilidad laboral? Los trabajos “fijos”, tal como se entendían anteriormente, ya no existen. Con la intención de generar empleo favoreciendo al empleador, las circunstancias laborales son ahora muy precarias para todos, incluidas las de las personas con muchos años de antigüedad. Sólo tienes que pensar en ser un buen profesional y desarrollar bien tu trabajo. No desesperes, trabajos hay muchos cuando una puerta se cierra otra se abre.