Estrés y ansiedad

Estrés y ansiedad, causas comunes

Estrés y Ansiedad. Para entender debemos partir de ciertas premisas básicas que nos ayudarán a diferenciar al estrés y ansiedad, como factor que muchas veces desencadena una crisis de ansiedad o lleva a un diagnóstico de ansiedad y a la ansiedad propiamente como trastorno mental en un paciente. No es raro confundir estos estados de ansiedad y plantear erróneamente una similitud inexistente.

El estrés es causado por la presencia de un “factor estresante”, hay algo que ocurre o algo que no ocurre, siempre de manera contraria a lo que el paciente quiere o necesita, ese elemento es el desencadenante del estrés, puede ser incluso una llave que no aparece cuando estamos sobre la hora de entrar a trabajar. La falta de concentración, nervios, respiración agitada, son síntomas en los que denotamos la presencia del estrés, pero también la ansiedad.

El hecho de que los síntomas sean similares contribuye a la confusión, pero el elemento clave para diferenciarles es que el estrés solo dura mientras el factor desencadenante afecte al paciente, cuando los síntomas continúan presentes sin la presencia real de ese factor, es entonces cuando hablamos de la ansiedad. Es una clara diferencia, pero la falta de formación e información sobre el tema causa mucha confusión.

Causas comunes del estrés y la ansiedad

estrés y ansiedad

Estrés y ansiedad

En todo momento de nuestra vida tendremos situaciones que pueden inducirnos a padecer de estrés y, gradualmente si no aprendemos a controlarlo, padeceremos de ansiedad. Es contraproducente hacerse una idea de que el problema del estrés y ansiedad no puede ser entendido por el paciente, en realidad es necesario que el paciente reconozca su situación. La cura de estos problemas pasa por aceptación y búsqueda de ayuda profesional, cuanto antes, mejor.

La impotencia ante determinadas situaciones es la causa más frecuente de estrés, problemas que no podemos resolver y que, sin embargo, están dentro de las responsabilidades de la persona, es una  de las causas más comunes, por eso es algo común en los padres vivir situaciones estresantes al tener asuntos del colegio de los niños pendiente o cuentas del hogar por cubrir… aprender a sobrellevar esas situaciones sin caer en el trastorno de ansiedad es parte del crecimiento necesario como padres y así evitaremos caer en el estrés y ansiedad.

Causas del estrés relacionadas con la ansiedad

Hemos visto la diferencia clara entre el estrés y ansiedad, la continuidad de los síntomas más allá del momento “estresante” es lo que empieza a darnos señales de ansiedad, por eso podemos hablar de algunas causas del estrés más ligadas a la ansiedad que otras. De manera recurrente tenemos:

  • Mudanza: Sobre todo en los más jóvenes, mudarse de ciudad, empezar en una nueva escuela, con nuevos amigos, puede ser una situación estresante y sin duda, muy difícil de superar en el tiempo, con lo que es fácil que desencadene en ansiedad.

  • Fallecimiento de un familiar o amigo: Se trata de uno de los hechos más traumáticos para la mayoría de las personas y que, por razones varias, suele desencadenar en estrés, depresión y gradualmente, si no sabe sobrellevarse el tema o no se atiende de manera profesional, en estrés y ansiedad.

Estimulantes que pueden agravar el problema del Estrés y ansiedad

Algunos medicamentos que se utilizan tanto directamente por síntomas de estrés y ansiedad, como por otros problemas, pueden agravar los síntomas relacionados con estos problemas. Por esta razón se recomienda tener precaución con estimulantes, siempre es bueno visitar a un especialista y, cuando el paciente ha tenido problemas de fuerte estrés y ansiedad, vigilar los posibles efectos secundarios.

Entre los medicamentos relativamente comunes que pueden desencadenar en crisis de estrés y ansiedad o empeorar las mismas, se encuentran: inhaladores para el asma, medicamentos para la glándula tiroidea, píldoras para adelgazar, el consumo excesivo de café y alcohol, así como el consumo de cocaína, son desencadenantes poderosos de crisis de estrés y ansiedad, rozando incluso con problemas de paranoia, demencia y otros graves trastornos.

El medio social como causa del estrés y ansiedad

estrés y ansiedad

El medio social como causa del estrés y la ansiedad

En razón de la dificultad económica que acompaña con frecuencia a ciertos estratos sociales, es normal que en dichos hogares los padres de familia sientan mucha presión ante las situaciones de pobreza y la demanda de gastos o inversiones necesarias para la familia, como la educación, la salud. Aunque es conveniente recordar que el estrés no necesariamente deriva en ansiedad, debe tenerse mucha precaución con el tratamiento de estos problemas y acudir a un especialista ante los primeros síntomas de fuerte estrés y ansiedad o depresión.

En razón de que en los estratos sociales más bajos existe poca cultura de la importancia de la medicina preventiva, se pueden presentar casos en los que la crisis de estrés concluye en un grave problema de ansiedad o depresión, incluso con tiempo de una atención adecuada, por no tener la costumbre de visitar a un médico a tiempo o, en ocasiones, la falta de la posibilidad económica de visitar a un especialista.

Debido a estas dificultades nacidas del medio social y luego de análisis integrales, en el Plan de Acción Mundial para los problemas de Salud Mental, la Organización Mundial de la Salud recomienda a los gobiernos tomar medidas para el chequeo y atención preventiva en los estratos económicos más bajos para estas y otras enfermedades que pueden derivar en serios trastornos mentales.

Señales de alerta graves en trastornos mentales

Es muy importante que los familiares de un paciente con síntomas de trastorno mental estén atentos a las señales que pudiesen presentarse, que identifican una escalada peligrosa de la enfermedad y que podría traer riesgos para la vida del paciente, sus familiares y cercanos. Entre otras señales, tenemos:

Referencias a la muerte o intentos de hacerse daño: Los pensamientos suicidas o tendientes a la auto agresión por parte del paciente tienen que tomarse en cuenta, pueden representar una posibilidad real de atentar contra su vida. En casos en los que se trata de la pérdida de un ser querido, aborto o en personas de la tercera edad, son aún más delicadas estas situaciones.

Agresiones contra terceras personas: Es una señal bien grave, cuando un paciente con trastorno mental ataca o amenaza con actuar contra otras personas, es indicador de la posible necesidad de aplicar medicinas supresoras o, en casos extremos, de internar al paciente para tratamientos especializados.

Terapias como válvula de control temprano

En razón de que el estrés, la depresión y/o la ansiedad nacen de situaciones mentales no controladas en el paciente, los especialistas siempre recomiendan el tratamiento psicológico, sobre todo en una etapa temprana, representa no solo una muy adecuada medida, sino que refleja altas tasas de éxito en la prevención del desencadenamiento de trastornos graves.

La terapia cognitivo-conductual se centra en la relación entre pensamiento y acción, tratando de controlar los pensamientos que dan origen al trastorno e identificando, sobre todo, ciertas acciones relacionadas con esos pensamientos. Por otro lado, la terapia de exposición (desensibilización), trabaja directamente sobre fobias o elementos detonantes del estrés y la ansiedad, exponiendo al paciente para controlar las reacciones a estos elementos.

Luchando contra el estrés y la ansiedad desde casa

Algunas medidas pueden ayudarnos a prevenir e incluso controlar la aparición de factores relacionados con el estrés, la depresión o ansiedad desde casa, tan sencillo como adaptarnos a nuevas costumbres, adoptar un nuevo estilo de vida o, para mejores resultados, combinar estas técnicas con el tratamiento médico psicológico que se esté utilizando con el paciente.

  • Alimentación adecuada: Es indispensable para el control de problemas conectados con el estrés, como la tensión alta y otros factores ligados a la alimentación.
  • Alcohol y cafeína: No es obligatorio anular su consumo, pero si regularlo, una copa de vino o una cerveza pueden no ser dañinas para la salud, pero cuando son 4 o 5 al día, la realidad es otra. Igual aplica para el café.
  • Descanso adecuado: Dormir diariamente las horas que corresponde es muy importante, un factor común desencadenante del estrés es el no descansar suficiente.
  • Ejercicios de respiración: Para ello no hace falta ser un especialista, con tomarse unos minutos para respirar profundamente y relajarse, ya estamos contribuyendo a evitar situaciones de estrés y/o ansiedad.

estrés y ansiedad como mecanismo natural

Tanto el estrés como la ansiedad forman parte de una respuesta de nuestro organismo ante peligros o situaciones cercanas. Algunas personas hablan de “trabajar bajo presión”, para graficar la capacidad de actuar usando ese mecanismo de alerta para mejorar su respuesta ante situaciones “fuertes. Algo similar a lo que hacen los boxeadores o los grandes expertos en debates públicos, toda la ansiedad la revierten en intensidad para concentrarse y responder.

Conviene recordar que el problema real nace cuando el estrés o la ansiedad se apoderan del paciente por una situación irreal o que ya ha salido del lapso en el que justificaría tal presión. Presentar un examen puede estresar a alguien una semana antes de hacerlo, pero no 3 meses y mucho menos tiempo después de haberlo presentado, es la diferencia y lo que caracteriza a la ansiedad como un trastorno, no hay lapsos lógicos en el trastorno mental.

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