Medicinas con receta para tratar la ansiedad

Medicinas con receta médica para la ansiedad

Medicinas con receta médica para la ansiedad La ansiedad no es más que una respuesta anticipada frente a un estímulo nocivo o potencialmente nocivo. Al estar en peligro esta se vuelve un mecanismo de gran ayuda, pero cuando los síntomas son exagerados o se prolongan en el tiempo se vuelve una patología y requiere medicación que ayude al paciente a poder superar las crisis.

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Introducción

En caso de presentar síntomas relacionados a la ansiedad, tan intensos que limiten la calidad de vida o que perduren por más de 72 horas es importante acudir a un médico. El especialista en psiquiatría es el medico más calificado para tratar esta enfermedad y determinar cuál será el tratamiento a seguir, el tiempo y la dosis que necesitará.

Tenga en cuenta que se trata de medicamentos muy delicados, que tienen acción a nivel del sistema nervioso central y provocan muchos efectos secundarios; y por lo tanto, deben ser consumidos bajo estricta indicación médica. Es más, estos fármacos se encuentran bien controlados y solo se venden al público si se tiene una receta médica. 

Medicinas clásicas para tratar la ansiedad

Medicinas con receta para tratar la ansiedad

Medicinas con receta para tratar la ansiedad

Los fármacos para el tratamiento de patologías de orden psiquiátrica han avanzado considerablemente en los últimos años, desarrollando cada vez mejores y más eficientes moléculas, con menos efectos secundarios. Esto genera entonces más opciones para el tratamiento de los síntomas asociados a patologías psiquiátricas, entre ellas la ansiedad.

Las investigaciones en el campo de la farmacología han hecho posible la creación de alternativas farmacológicas que ayudan a disminuir los síntomas en un menor tiempo y con menos efectos adversos que muchas Medicinas con receta utilizadas en el pasado. Sin embargo, aún se utilizan muchas medicinas clásicas por su efectividad.

Este es el caso particular de muchos antidepresivos y benzodiacepinas, que siguen siendo parte fundamental del arsenal de los psiquiatras para tratar la ansiedad, puesto que brindan una gran efectividad. Y justamente dentro de estas misma familias de medicamentos se pueden encontrar algunos más clásicos y otros elaborados con moléculas modernas, que controlan mejor el efecto farmacológico en el individuo.

Las benzodiazepinas

La benzodiazepinas, mejor conocidas como tranquilizantes o ansiolíticos, son medicamentos potentes que ayudan a la persona a relajarse y bajar significativamente los niveles de tensión. Se utilizan para tratar estados de ansiedad agudos, ya que alivian casi de forma instantánea los síntomas, y como tratamiento continuado durante un corto tiempo con excelentes resultados.

Su uso es bastante delicado ya que requieren de una correcta dosificación y además generan muchos efectos secundarios, entre ellos la adicción, afectación de la coordinación y los estados de alerta. Por todo esto su uso es en extremo delicado y debe ser vigilado por un médico. Algunos ansiolíticos comunes que se venden solo bajo receta médica son el diazepam, clonazepam, bromazepam, lorazepam, entre otros. 

Antidepresivos inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina

En muchos casos la ansiedad suele cursar conjuntamente con estados depresivos, es por ello por lo que es bastante común el uso de medicamentos creados para tratar la depresión para disminuir los síntomas de la ansiedad. Estos medicamentos ayudan a regular en un mediano a largo plazo todos los neurotransmisores cerebrales, en especial a la serotonina, cuyo desbalance provoca los síntomas de ansiedad.

La sertralina, uno de los antidepresivos más frecuentemente recetado por su alta efectividad entra en el grupo o familia de los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina. Esto implica que el fármaco solo va a equilibrar los niveles de serotonina cerebrales, aumentándolos en gran medida al eliminar su recaptación. 

Antidepresivos inhibidores de la recaptación de serotonina y noradrenalina

Los inhibidores de la recaptación de serotonina y noradrenalina son antidepresivos ayudan a disminuir los síntomas relacionados a la ansiedad gracias a sus efectos sobre la absorción de los neurotransmisores: noradrenalina y serotonina. Entre las presentaciones disponibles en el mercado, la de uso más común es sin lugar a duda la velanfaxina.

La venlafaxina funciona como antidepresivo dual que inhibe la receptación de serotonina y noradrenalina, y a su vez estabiliza también los niveles de dopamina cerebral. Es bastante efectiva; sin embargo, tiene interacciones medicamentosas que limitan mucho su uso en pacientes que presenten comorbilidades, en especial si se trata de problemas hepáticos y renales.

Antidepresivos tricíclicos

Este tipo de medicamento es uno de los pioneros del campo de la psiquiatría para el tratamiento de la depresión. Son altamente eficaces incluso en casos de ansiedad, ayudando a disminuir los síntomas asociados de forma mucho más rápida que otros antidepresivos, sin embargo, presentan varios efectos secundarios por lo que su uso ha disminuido.

Existen muchos antidepresivos tricíclicos, pero la molécula más comercial es la imipriamina. Este medicamento estabiliza los neurotransmisores y cambia la química cerebral al interrumpir la absorción de la norepinefrina y la serotonina, lo que ayuda a disminuir los síntomas asociados a la depresión y a la ansiedad. Su efecto secundario más importante es el aumento de la tiramina.

Efectos secundarios de los fármacos para tratar la ansiedad

Todos los fármacos tienen efectos secundarios que parecen bien sea por la dosis, por las comorbilidades del paciente o de forma fortuita. Los fármacos clásicos del tratamiento de la ansiedad, se caracterizan por tener muchos efectos secundarios, y por ello son Medicinas con receta  que se venden solo bajo receta médica. Y que se sugiere que sean consumidos bajo estricto control con el psiquiatra. Los más comunes son:

  • Crisis de hipertensión: Los antidepresivos que bloquean la enzima Monoaminooxidasa a nivel hepático e intestinal provocan como efecto secundario un aumento de la tiramina. Esta molécula es capaz de generar un aumento grave de la tensión arterial con riesgo a sufrir hemorragias o ataques de isquemia como infartos al miocardio o ECV.

  • Adicción: Estas medicinas con receta  con frecuencia causan adicción física o emocional, especialmente las benzodiacepinas. Por ello es importante regular la dosis y el tiempo de consumo de los mismos. Estos fármacos no deberían consumirse por más de 8 meses seguidos.

  • Tolerancia: El cuerpo se va volviendo resistente o tolerante a las dosis de estos fármacos con el tiempo lo que genera la necesidad de aumentar cada vez mas las dosis. Y esto a su vez puede generar más efectos secundarios puesto que se eleva la dosis de la medicina.

  • Depresión cardiopulmonar: El efecto agudo por intoxicación con benzodiacepinas o antidepresivos es un colapso cardiopulmonar, generando un paro cardiorespiratorio que ameritara medidas de resucitación.

  • Alteraciones emocionales: Los antidepresivos pueden causar como efecto secundario ataques de tristeza y cambios de humor frecuentes. En casos graves puede llevar al paciente a tener ideas suicidas y concretar el acto, por lo cual requieren de suma vigilancia, en especial al inicio del tratamiento.

  • Problemas con la respuesta sexual: Las medicinas pueden afectar las áreas del cerebro ligadas a la respuesta sexual alterando este aspecto en el paciente. Esta alteración puede ser desde leve hasta grave y mejora afortunadamente con la suspensión del medicamento.

  • Cambios del apetito: Estas medicinas generan en las personas una necesidad constante de comer, por lo cual pueden engordar un poco durante el tratamiento. 

Otros medicamentos para tratar la ansiedad

La creciente industria farmacéutica ha dado como resultado la creación de cada vez más y mejores alternativas para el tratamiento de diversas patologías tanto de origen fisiológico como psiquiátrico que ayudan a disminuir los síntomas de la ansiedad de forma efectiva. Incluyéndose hoy en día varias moléculas que podrían sustituir a las temidas benzodiacepinas.

Estos medicamentos no solo significan un alivio de la sintomatología en un tiempo mucho más rápido, sino que también brindan una disminución significativa de los efectos secundarios, llegando incluso a eliminarlos por completo. Y por lo tanto se pueden convertir en algunos años, tras varios ensayos clínicos que lo sustenten, en las moléculas de elección para tratar la ansiedad.

Estos fármacos de los que hablaremos a continuación tienen la gran ventaja de no producir tolerancia ni dependencia, por lo cual se han vuelto una opción muy llamativa. Así mismo, estas medicinas, al actuar en diversos receptores, centrales y periféricos, podrían también 

Antiepilépticos

El mecanismo de acción de este tipo de medicamentos varía dependiendo de la molécula, pero en términos generales funcionan a nivel del sistema nervioso central ayudando a aumentar la cantidad de neurotransmisores y reduciendo la actividad eléctrica anormal que se pueda estar presentando en el cerebro.

Una de las presentaciones más utilizadas para el tratamiento de la ansiedad es la pregabalina. Este medicamento además de ser un excelente antiepiléptico, funciona como analgésico altamente funcional en casos de dolor neuropático y se ha comprobado su efectividad en la disminución de los síntomas de la ansiedad. 

Buspirona

Las azapironas son una opción bastante popular que cada vez toma más auge en el tratamiento de la ansiedad. Estas son unas sustancias activas ansiolíticas, pero que a diferencia de las benzodiazepinas no producen como efecto adverso la adicción, dependencia ni el tan molesto síndrome de abstinencia tras suspender su uso.

Esta molécula también tiene la ventaja de no causar interacción con otros medicamentos de orden hipnóticos ni con el alcohol, además no produce efectos de sedación ni altera la respuesta psicomotora, lo que lo convierten en una excelente opción. La buspirona se puede conseguir como Buspar, Effiplen, Narol, entre otros. 

Betabloqueantes

Aunque este tipo de medicamentos no resultan ser tan eficaces como otras opciones para disminuir la ansiedad, son especialmente útiles en los casos en los que los síntomas físicos son bastante marcados. Su efecto a nivel del sistema nervioso periférico y en receptores musculares y de otros órganos del cuerpo logra un alivio instantáneo de los síntomas físicos.

Generan una reducción significativa de la percepción de síntomas físicos como malestares estomacales, taquicardias, temblores, etc. Además, se está estudiando el efecto que pódrian tener este tipo de fármacos en la prevención del ataque ansioso, tal como sucede con la migraña. Los betabloqueantes más comunes utilizados para tratar los síntomas de la ansiedad son el oxprenolol, el propranolol y el nadolol.

Hidroxicina

Los antihistamínicos también tienen, en menor medida por su puesto, la capacidad de disminuir los síntomas de ansiedad. Al bloquear los receptores de histamina periféricos y centrales se logra un efecto ansiolítico y sedante leve, que ayuda a los pacientes a dormir, regula el insomnio y también disminuye otros síntomas como la taquicardia y temblores.

La Hidroxicina, es precisamente es antihistamínico más efectivo contra los síntomas ansiosos. Se usa generalmente como un coadyuvante en el tratamiento de la ansiedad, en especial en aquellos pacientes que presenten muchos efectos secundarios a las benzodiacepinas. Esta medicina ayuda a aliviar en corto plazo los síntomas, dando chance de que actúen los antidepresivos. 

Contraindicaciones para el uso de los medicmentos para la ansiedad

La primera contraindicación que encontramos para el uso de estos fármacos es no estar controlado por un psiquiatra. Es importante entender que todas estas medicinas con receta para la ansiedad se venden con receta médica por una razón, porque debe controlarse su uso con un médico, debido a todos los efectos secundarios e interacciones que presentan estos fármacos.

Otro detalle importante es no usar ninguno de ellos durante el embarazo o lactancia, ya que podrían afectar de forma negativa al feto en el útero o al niño lactante. Incluso tampoco se recomienda su uso en menores de 12 años. Consumir estos medicamentos durante la gestación, en especial durante los primeros meses de embarazo, podría generar malformaciones o problemas de salud en el feto.

Así mismo, es importante saber que no se debe tomar otro medicamento o remedio natural sin consultarlo con el psiquiatra primero. Esta advertencia es necesaria tenerla en cuenta ya que es posible que alguna de estas moléculas interaccione de forma negativa con el tratamiento para la ansiedad y genere muchos más efectos secundarios.