Qué hacer para no tener ansiedad.

Qué hacer para no tener ansiedad. Existen dos tipos de ansiedad, la común y la patológica. La ansiedad normal, le permite al individuo reaccionar frente a un estímulo interno o externo de forma adecuada, por otro lado, la ansiedad es patológica cuando la respuesta del individuo es totalmente desproporcional al estímulo. Reconocer el tipo de ansiedad que posee una persona es importante para saber que hacer para no tener ansiedad y no es tan complicado en algunos casos, ya que las consecuencias del mismo definen la rutina de esta persona. Cualquier situación que es respondida por una ansiedad “normal” no es razón para alarmarse, ya que esta es la contestación natural automática del cuerpo.

A diferencia de la ansiedad normal, la patológica puede ocasionar cambios en la salud, el trabajo o la vida social. Esta patología puede causar ataques o crisis que una persona no puede controlar fácilmente. Al no saber controlar estos momentos de crisis, la persona puede encontrarse en una situación de peligro o hasta incluso poner en peligro la integridad física de un tercero.

Si sospechas de padecer esta patología, lo más importante es saber reconocer todos sus síntomas. De esta manera, controlar los ataques o las crisis para no tener ansiedad puede resultar mucho más sencillo. El primer paso para poder superar la ansiedad es entenderla, conocerla y aplicar una serie de pasos que en unos minutos conocerás.

La ansiedad puede presentarse en dos tipos: físicos y psicológicos o conductuales

La ansiedad puede presentarse en dos tipos: físicos y psicológicos o conductuales
La ansiedad puede presentarse en dos tipos: físicos y psicológicos o conductuales

El malestar significativo que causa la ansiedad puede presentarse en dos tipos: físicos y psicológicos o conductuales. Ambos pueden llegar a deteriorar la calidad de vida de una persona progresivamente.

  • Síntomas físicos: la ansiedad se puede detectar fácilmente gracias a los síntomas físicos que se presentan en el sujeto. Pueden causar dolor y muchísimo malestar si los ataques son muy recurrentes. Los síntomas de la ansiedad se dividen según el órgano o el sistema que se ve perjudicado al momento de una crisis, ya sea afectado inmediatamente o de forma mediata.
    1. la ansiedad produce náuseas, vómitos y trastornos de secreción como la diarrea o el estreñimiento. No sólo esto, sino problemas como la aerofagia (tragar mucho aire que llega al estómago) pueden convertirse en gases que a su vez causan meteorismo o distención abdominal
    2. Respiratorios: esta patología puede causar en el individuo que la padece una disnea, que dificulta la respiración gracias a la falta de aire en los pulmones. Este síntoma se da en momentos específicos donde la vida de la persona puede correr peligro en caso de no normalizar su estado rápidamente.
    3. Cardiovasculares: el corazón también sufre los síntomas de la ansiedad. Las palpitaciones del corazón pueden aumentar considerablemente en el momento de una crisis, llegando a causar una taquicardia. Si el corazón late entre unas 60 a 100 veces por minuto, se encuentra en una condición normal, pero si este supera este límite puede causar mucho dolor en el área del pecho.La taquicardia o el latido violento del corazón es muy común en una de las crisis o ataques causados por la ansiedad.
    4. Neuromusculares: los movimientos involuntarios se encuentran presentes la mayoría de los episodios de mayor ansiedad, son conocidos como temblores o contracciones que involucran espasmos de distintas partes del cuerpo como lo son las extremidades, los ojos, la cara, la cabeza, las cuerdas vocales y el tronco.La tensión muscular es consecuencia también de esto, aunque no es un problema inmediato, a largo plazo la tensión en los músculos del cuerpo pueden causar tortícolis o cualquier otra contracción muscular prolongada (disfonía)Los dolores y molestias en la parte de la cabeza también son producto de las fallas en el área neuromuscular del cuerpo a causa de la ansiedad, un ejemplo de esto es la cefalea.Por último la parestesia, que es la causante de la sensación de hormigueo, adormecimiento o acorchamiento en el cuerpo. Es producido por una patología en cualquier área de las estructuras del sistema nervioso central o el periférico.
    5. Vegetativos: se presenta notablemente la sudoración en el cuerpo cuando la ansiedad “ataca” nuestro organismo, pero esto puede venir acompañado de mareos, inestabilidad al estar de pie y sequedad en la boca.
  • Síntomas psicológicos o conductuales: estos síntomas (a diferencia de los físicos) atacan la parte psicológica del ser humano y sus conductas comunes. Al no ser síntomas físicos, son mucho más complicados de tratar y de sanar. A continuación mencionamos los síntomas más comunes en el trastorno de ansiedad.
    1. Aprensión o preocupación: el paciente puede presentar este síntoma de forma muy recurrente en su vida diaria, ya sea por una situación estresante (donde su reacción es sumamente exagerada) o por una que no amerite preocupación.
    2. Conductas de evitación de determinadas situaciones: la persona evita algunas situaciones específicas a causa de la ansiedad.
    3. Inhibición o bloqueo psicomotor: se puede causar un bloqueo psicológico a causa de esta enfermedad que no permite pensar con claridad.
    4. Sensación de agobio: la angustia o el estrés acumulado puede causar una sensación que desborda, a esto se le llama agobio. Una persona con ansiedad puede experimentar situaciones de agobio muy seguido e intensamente.
    5. Miedo a perder el control y a volverse loco: el miedo posiblemente puede llegar a convertirse en una sensación de muerte inminente.
    6. Inquietud, irritabilidad y desasosiego.
    7. Obsesiones o compulsiones.
    8. Dificultad para concentrarse y sensación de pérdida de memoria.Si has sido diagnosticada como una persona propensa a ataques de ansiedad o padeces de esta enfermedad, lo más común es que anheles una solución inmediata al momento de la crisis, a continuación mencionamos algunos pasos para controlar un ataque de ansiedad y qué hacer.

¿Qué hacer para no tener ansiedad?

Existen distintas técnicas para saber que hacer para no tener ansiedad y que al momento de un ataque puede ser de mucha ayuda. Soluciones rápidas y sencillas que te ayudarán a controlarte y a colocar los pies sobre la tierra en caso de que tengas ansiedad patológica. Con el tiempo y dominando el autocontrol  se puede conseguir vencerla y no tener ansiedad

  • Método 1: este método consiste en enumerar objetos que puedas percibir con los cinco sentidos: 5 cosas que puedas ver, 4 cosas que puedas tocar, 3 cosas que puedas escuchar, 2 cosas que puedas oler y por último 1 cosa que puedas saborear.
  • Método 2: la respiración es lo más importante para relajar tanto la mente como el cuerpo. Los ejercicios de respiración pueden ser muy útiles al momento de una situación que represente mucho estrés.El primer paso para controlar la respiración es tomar aire profundo lentamente para oxigenar el cerebro para así poder mejorar la concentración, luego de haber exhalado, debes inhalar nuevamente, pero esta vez, contendrás la respiración para así reducir o disminuir la sensación de asfixia.Luego de contener la respiración, lentamente, comienza a respirar lentamente desde el diafragma. Luego debes colocar la mano sobre el pecho y otra en el abdomen para poder sentir que este se ensancha y se contrae al momento de respirar, por su lado, la mano que está en la parte superior (en el pecho) debe permanecer totalmente inmóvil.Después se debe inhalar durante aproximadamente cuatro segundos por la nariz. Posteriormente contener la respiración durante 2 o 3 segundos para exhalar lentamente por la boca durante 5 segundos.Es importante seguir respirando profundamente durante varios minutos hasta que se pueda observar una diferencia en la relajación de los músculos y en la claridad de los pensamientos.
  •  Método 4: Se puede realizar un análisis de la conducta de tu cuerpo, lo que es tangible y puedes observar. Durante el proceso es recomendable no catalogar los hechos como “buenos” o “malos”  simplemente reconocer que está sucediendo. Por ejemplo: “mis manos están temblando, mi cuerpo está frío, no puedo respirar y siento náuseas”.Luego del autoanálisis se debe recordar que estos síntomas son producidos a causa del trastorno de la ansiedad.Es recomendable evitar pensar que se deben “controlar” ya que eso hará que el pánico, la ansiedad y la situación empeoren. Repetir en la mente que estos síntomas son temporales y que desaparecerán pronto, es una buena manera de superar el episodio.Con el paso del tiempo, esto le ayudará al cerebro a darse cuenta de que la situación en realidad no es peligrosa y que pasará en unos minutos. Querer huir con desespero de dicha situación podría generar en el cerebro asociaciones más sólidas entre la situación y el pánico. Por esto es bueno no pensar en nada malo, sino en algo más neutral.
  • Método 5: Estando a la mitad de un ataque de ansiedad, puede intentarse distraer la mente del miedo por medio de numerosas distracciones mentales. Por ejemplo, contar hacia atrás desde 100 de dos en dos, cantar una canción o contar los objetos de un color específico que tengas a tu alrededor.Debe ser de carácter obligatorio utilizar una (o muchas) técnicas de este tipo hasta que tu cerebro y tu cuerpo se encuentren en un estado de calma.Los ataques de ansiedad se pueden controlar con el paso de tiempo con mayor facilidad, es caso de no poder controlarlos luego de un tiempo considerable, se debe consultar a un especialista que sirva de orientador en el tema y colabore aportando métodos más efectivos.