Ansiedad y Angustia

Diferencia entre ansiedad y angustia

Ansiedad y angustia. Entre muchas características de los síntomas de la ansiedad, una muy común es que generan confusión en cuanto a qué diagnóstico específico está presentando el paciente, se confunden trastornos con síntomas del mismo y es común que la mayoría de las personas se enreden al hablar de estrés, ansiedad y angustia, depresión, estado de nervios… en este caso trataremos con dos de estas enfermedades que, aunque parecidas, existen maneras de diferenciarlas: Ansiedad y angustia

La Ansiedad es un mecanismo de alerta, un mecanismo natural del organismo que se hace presente siempre en varios momentos de nuestras vidas, sin que ello implique para nada una enfermedad o problema de ningún tipo, solo cuando se descontrola y empieza a afectar nuestro desenvolvimiento en espacios y momentos varios de nuestro día a día, podemos decir que la ansiedad es un trastorno mental y que debemos curar o atender pronto en terapia para no tener mayores consecuencias.

La angustia, por otro lado, no es un mecanismo natural del ser humano, aún cuando, como sensación o sentimiento no es extraño a las personas, no representa una respuesta natural y provechosa del cuerpo ante una circunstancia, es una sensación continua, negativa, que genera una mezcla de malestar, impresión o pensamientos negativos, a veces a partir de un hecho ocurrido muchos años antes.

Diferencia entre ansiedad y angustia

Ansiedad y Angustia

Ansiedad y Angustia

La angustia no es lo mismo que la ansiedad. La ansiedad y angustia son dos estados diferentes de condiciones mentales que son de naturaleza similar. Los dos estados mentales se relacionan con la preocupación de que algo terrible va a suceder. Esta sensación de miedo es un problema tanto psicológico como fisiológico que uno enfrenta en la vida cotidiana. La ansiedad es una forma de inquietud que se convierte en angustia en casos severos.

Los seres humanos se enfrentan a muchos problemas relacionados con la inseguridad, la preocupación, las expectativas en la vida y estos sentimientos en conjunto afectan el estado mental de una persona. La inquietud es la forma más común de ansiedad. Es un sentimiento en el que no se puede sentar quieto o está al borde de algo o tiene miedo de que algo malo pueda suceder en la vida.

La ansiedad es una emoción vaga y desagradable que refleja cierta aprensión y miedos difusos sobre nada en particular. La mejor definición de angustia es una sensación de sufrimiento debido a razones desconocidas.

Puede ser causado por: demasiada información que no puede procesar, no tener suficiente información, sentirse desamparado, tener problemas para aceptar ciertos eventos (muerte de seres queridos, circunstancias impredecibles o incontrolables). También puede ser resultado de un proceso específicamente humano y, por lo tanto, neocortical: imaginando situaciones que no existen pero que le tiene miedo.

La angustia proviene de la raíz indoeuropea (angh, que significa apretar o comprimir), las condiciones de la angustia siempre van acompañadas de cambios fisiológicos como sudoración, pulso acelerado y sensación de sofocación, mientras que la ansiedad no. La angustia se debe a la intensidad de la incomodidad psíquica experimentada, que resulta de un malestar extremo, una sensación de estar indefenso e incapaz de lidiar con un peligro que parece vago pero inminente. Los ataques son muy difíciles de controlar. Cuando ocurre un ataque de angustia, la persona solo puede enfocarse en el presente y no puede realizar ninguna otra tarea.

El proceso de angustia es similar al de la ansiedad. Las verdaderas causas de nuestra angustia casi siempre son diferentes de lo que imaginamos que son. Ejemplo: "He solicitado ese trabajo y estoy angustiado sobre cuál será su respuesta". ¿Esta afirmación es correcta? No, está mal. La causa podría estar en oraciones de autoconcepto, tales como: "No puedo soportar la incertidumbre" "Los otros solicitantes están más preparados que yo" "Todo es más difícil para mí que para otras personas".

Es por eso que, como en el caso de la ansiedad, las causas de la angustia son generalmente desconocidas. Lo que creemos que es la causa en realidad no es más que los síntomas de los aspectos del autoconcepto en ciertas situaciones.

La ansiedad y angustia pueden estar juntas o separadas en la misma persona. Ejemplo: una persona que padece fobia social o ansiedad social tiene muchos síntomas durante los ataques de ansiedad y cierta angustia mientras vive con la expectativa de otro ataque. Una persona tímida puede albergar sentimientos similares en cuanto a su timidez.

Angustia y Ansiedad Causas Síntomas y tratamiento

Puesto que en realidad representan distintas dimensiones a nivel de sus características innatas, en síntomas y causas de la ansiedad y angustia podemos notar características distintas de manera clara, sin embargo, ambos trastornos mentales comparten similitudes en cuanto al tratamiento que se aplica para los pacientes, alguna diferencia hay, pero muchos elementos son comunes a ambas.

Sin embargo, es importante aclarar que, bajo ningún concepto, desde casa puede alguien pretender auto diagnosticarse, lo mismo un familiar, amigo o cercano, son temas que tienen que ser tratados por profesionales, siempre, ya que el abordaje inicial del problema tiene un peso decisivo en la resolución positiva del mismo o, en casos lamentables, en que el paciente se hunde hasta límites indeseables.

Los síntomas suelen confundirse, pero en ello también incide el pretender ser “médicos amateurs”, si se mira a una persona con problemas para concentración, pocos sabrán que hay que analizar muchos factores más allá de ello para sacar una conclusión, son esos elementos extra, alrededor del hecho de la falta de concentración, lo que permite que los profesionales diferencien entre el ataque de estrés, la depresión, la angustia, la ansiedad u otro trastorno.

Causas de la ansiedad y Angustia

En el caso de la Angustia, lo más común es que la persona lo sienta a partir de un hecho muy penoso, un hecho real que le ha marcado, como la muerte de un familiar o una separación, de pronto esa persona no puede dejar de pensar en ello, se trata de un sentir estrictamente negativo, una sensación y sentimiento de pesadez, el negativismo es la característica común de la angustia.

La ansiedad puede generarse prácticamente de cualquier situación, pues depende mucho de la manera de ser de la persona, el primer día de clases, la primera cita e incluso mirar a un famoso por vez primera, podría desatar la ansiedad en alguien, sin embargo, a nivel de problema clínico, la causa suele ser una mezcla de estrés con elementos como los mencionados al comienzo, que inciden en que tener ansiedad se vuelva una sensación generalizada, constante.

Síntomas de la Ansiedad y Angustia

Nuevamente estamos ante elementos que por un lado les diferencian y por otro coincide para ambos trastornos. La Angustia conlleva a la poca voluntad para hacer las cosas, a veces incluso para vivir. La aparición de una gran pena, intensa, que no abandona al paciente y los sentimientos y pensamientos de autoeliminación suelen están presentes como síntoma de la angustia extrema.

En cuanto a la ansiedad, los síntomas más comunes y características es la poca capacidad de concentración, la afectación de la memoria, a nivel físico el aumento del pulso, hiperventilación, sudoración excesiva e incluso en algunos casos, problemas estomacales, como puede verse, hay maneras de diferencias ambos trastornos fácilmente a partir de los síntomas más comunes. En ambos casos la ayuda psicológica es indispensable.

Consecuencias de la ansiedad y angustia en nuestro día a día

Ansiedad y angustia

Consecuencias de la Angustia y Ansiedad

He aquí un nuevo elemento donde si coinciden en mucho la Ansiedad y Angustia, para ambos casos la primera consecuencia es la afectación de la vida personal del paciente. La relación con sus familiares, sobre todo con su pareja, empieza a hacerse cada vez más estresante, lo peor es que aquel que sufre de uno de estos trastornos normalmente se niega a ser llevado a un médico y tratado como paciente con trastorno mental.

El trabajo suele verse afectado de igual manera, aunque en ese caso, la ansiedad normalmente trae más y mayores problemas, cuando es un caso extremo, que incluye crisis de pánico, la ansiedad puede hacer que una persona pierda su empleo, en cambio la angustia, a este nivel, trae como consecuencia directa el tema de las relaciones personales con sus compañeros, no necesariamente la angustia implicará llegar al extremo de perder el trabajo.

La forma de ser del paciente se ve alterada. Esto es, que muy a su pesar, no puede tratar a las otras personas como quisiera hacerlo, estos trastornos de verdad toman control de la vida y reacciones de la persona afectada, lo peor es que el paciente no lo nota claramente como sí lo notan sus amigos, familiares y cercanos, de ahí que puede ser causa de separación de parejas.

El estrés como elemento común

Aún cuando la angustia es un estado de pesadez y no es una situación de agitación o presión mental inmediata por cumplir o hacer algo, el estrés igual es un factor presente en la sensación de angustia, incluso cuando la persona se acerca a un estado de depresión, si es angustia lo que le afecta, sentirá una especie de expectativa, cargada de miedo, por algo que no termina de ocurrir o por algo ya ocurrido.

La ansiedad, aún cuando se trata de un mecanismo natural,  se asocia al estrés desde el punto de vista de lo que representa estar ansioso, al tener desespero porque algo ocurra nos estresamos en la espera, de hecho las crisis de ansiedad conllevan una poderosa carga de estrés, igual las de angustia, aunque desde el punto de vista médico, la angustia llevada al extremo es más parecida a la depresión que a la ansiedad.

Crisis de angustia

En su manifestación y resultados, aún cuando la crisis de angustia llega a través de un camino distinto, se corresponde con lo que denominamos crisis de pánico. La sensación de descontrol de los pensamientos y el razonamiento en el paciente, incluso el sentirse desubicado, los mareos por ansiedad, son elementos que demuestran que crisis de angustia y crisis de pánico se corresponden de manera similar y deben ser tratados profesionalmente como trastornos mentales.

Algunos estudios hablan de una predisposición genética, es normal que se pregunta si hay antecedentes en la familia del paciente para este tipo de enfermedades. Muchas personas tienen latente este tipo de trastornos en su vida y se les desarrolla a través de algún accidente o suceso impactante ocurrido en su vida. En el momento en que ocurre el desequilibrio en los neurotransmisores ante una situación de estrés, de presión, el trastorno aparece y solo profesionalmente puede ser resuelto.

Consejos para superar la ansiedad y la angustia en el momento

Ha estado en la cama durante una hora, dando vueltas y vueltas, pero no puede dormir. Continúa repitiendo los eventos del día y preocupándose por todo lo que debe hacerse mañana. Ahora empieza a preocuparse por el hecho de que no puede dormir.

Está tratando de entrar y salir rápidamente de la tienda de comestibles, porque su madre tiene una cita con el médico esta tarde y los niños tienen que ser dejados en la práctica de fútbol. De repente, su corazón comienza a latir rápido, y sus manos comienzan a sudar.

Sentirse estresado es normal para las personas que cuidan a otros. Pero las preocupaciones constantes, las dudas implacables y la preocupación con los escenarios de "qué pasaría si" y el peor de los casos pueden ser improductivos e incluso paralizantes. La ansiedad causa síntomas físicos (temblores, palpitaciones, insomnio, sudoración, fatiga) y angustia mental que interfieren con la vida cotidiana.

La buena noticia es que preocuparse crónicamente es un hábito mental que puede aprender a romper. Aquí hay algunas técnicas para sobrellevar la ansiedad y la angustia.

Reconocer los cambios físicos

El primer paso es identificar cuándo se está poniendo ansioso. Escuche a su cuerpo y reconozca los cambios físicos: mariposas en el estómago, sensación de que su corazón late fuera de su pecho, dificultad para respirar. No permita que los síntomas de su cuerpo lo asusten, déjelos hablar con usted. Ese ritmo cardíaco rápido no significa que esté teniendo un ataque al corazón; es la respuesta natural de su cuerpo a la ansiedad y el estrés. Una vez que conoce las sensaciones, puede controlarlas. Piense en los síntomas físicos como un camión de bomberos yendo a otro lugar. Usted los ha notado; ahora déjalos pasar.

Practique la relajación

Las técnicas de relajación, como la respiración profunda, pueden disminuir instantáneamente los síntomas físicos y la preocupación mental asociada con la ansiedad. Coloque una mano en su estómago sobre el ombligo y la otra en su pecho. Inhale lentamente hasta que el estómago se eleve y contenga la respiración durante tres a cinco segundos. Entonces, exhala lentamente. Otro ejercicio para intentar es la relajación muscular. Tense los músculos por un momento, y luego relájelos, uno por uno. Tense los hombros, luego sienta la sensación al relajar esos músculos. Continúe tensando y relajando el cuerpo: antebrazos, manos, abdomen, nalgas, piernas y pies. Además, aprender yoga o meditación le enseñará técnicas que puede utilizar durante todo el día para reducir el estrés.

Aceptar la incertidumbre

El miedo a lo desconocido juega un papel muy importante en la ansiedad. Los que se preocupan crónicamente no pueden soportar la duda o la imprevisibilidad. Necesitan saber con el 100 por ciento de certeza lo que va a suceder. El problema es que nadie puede predecir el futuro o el control del resultado de cada situación. Pensar en todas las cosas que pueden salir mal no hace que la vida sea más predecible y no evitará que sucedan cosas malas.

Curar la Ansiedad

Es normal que muchas personas hablen en estos términos, la verdad es que la palabra “curar” no calza acá. La ansiedad, siempre hay que recordarlo, es una respuesta de nuestro organismo, algo positivo, lo que se hace es controlar las reacciones inadecuadas ante la enfermedad, llevarlas a su nivel normal, pero siempre debe estar presente. Los mejores mecanismos para controlar el trastorno son:

  • Psicoterapia  colectiva: El paciente en primer lugar reconoce su problema, se somete a la terapia, ello representa un avance en su condición, rompe la barrera de la negación para no ser considerado “loco”, en segundo lugar conoce mucha gente con una condición similar, se relaciona y aprende que episodios de ansiedad vive mucha gente día a día, de esta manera se aplaca un poco la fobia social que suele generar la ansiedad.
  • Psicoterapia familiar: De lo mejor que han traído los métodos modernos para el tratamiento de la ansiedad, es indispensable que la familia haga un esfuerzo por comprender la situación del paciente y nunca le juzguen ni presionen por algo que no puede controlar.
  • Medicamentos: Siempre según disposición del médico, el uso de medicamentos aplica o en casos extremos como calmante necesario o en casos normales para ayudar a conciliar el sueño y a relajarse al paciente.

Ejercicios para controlar la ansiedad

En los tratamientos de trastornos mentales, no debe cometerse el error de dejar todo a los médicos y a los medicamentos, el paciente debe hacer su parte, con ejercicios varios desde casa que le ayuden a superar el problema. Un ejercicio sencillo, pero muy efectivo, es realizar ejercicios mentales para fortalecer la memoria y concentración, incluso como rutina, todas las mañanas el paciente puede ubicar 6 o 7 objetos importantes en su día, hacer crucigramas y sudokus también ayuda.

Otro tipo de ejercicios muy efectivos son los de relajación, la respiración, caminatas a la orilla de la playa o el yoga, ayudan mucho a mantener tu mente relajada, a salir del estrés que esté afectando tu vida para el momento y te brindan seguridad para desenvolverte en la sociedad.

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